CIRT vs. IFE; dos meses más
Hasta agosto o septiembre el TEPJF definirá la procedencia de 303 procesos de impugnación.

Enrique Aranda
De naturaleza política
De cumplirse la previsión de los siete magistrados responsables de dictaminar el caso, no será sino hasta fines de agosto, o principios de septiembre, cuando la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación definirá la procedencia o no de los 303 procesos de impugnación que, contra la decisión del Consejo General del IFE, de manera individual o conjunta, presentaron 951 estaciones de radio y televisión, dos representantes legislativos ante el propio Instituto, dos partidos en cuanto tales —PRI y PVEM— y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín.
De ocurrir así las cosas, estaremos entonces a un mes escaso del inicio formal del impredecible proceso electoral federal de 2012 en el que, amén del futuro Presidente de México, se elegirán poco más o menos de dos mil cien cargos públicos en todos los niveles… y ello, a decir verdad, no constituye una noticia alentadora.
Y no lo es, porque la evaluación en sí de las referidas impugnaciones por parte de los magistrados —cada uno de ellos deberá dictaminar al menos 40 de ellas— obligará al Trife no sólo a conocer la posición de las partes sino, se sabe ya, de técnicos que se pronuncien —como debió hacerse antes— sobre la reclamación de los radiodifusores agrupados en la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión, de Tristán Canales, que, tras la cuestionada aprobación de aquel, se declararon técnicamente imposibilitados para atender, en tiempo y forma, el reclamo de poner al aire spots partidistas o de la propia autoridad electoral, en el nuevo plazo de dos días y no en el anterior de cinco, cuando alcanzaron niveles de cumplimiento superiores al 97 por ciento.
Este solo hecho, irremplazable como tal, redundará en una profundización de diferencias entre el Instituto y los concesionarios de la radiodifusión que, quiérase que no, acabará afectando a la autoridad electoral y ello, insistamos, a nadie conviene.
Menos, cuando es más que sabido que, merced a la mezquindad de las fracciones parlamentarias en el Congreso, su Consejo General encabezado por Leonardo Valdés Zurita funciona hoy con tres ausencias y que, por sólo citar dos casos recientes, lo hace también sin los titulares de las áreas de Prerrogativas y del Registro Federal de Electores respecto de cuyo retiro, o renuncia en opinión de otros, se está gestando una polémica más que innecesaria… como otras muchas cosas ocurridas en las últimas semanas.
Asteriscos
* Vaya duro mensaje: ¡Queremos un obispo católico!, el que a través de cuatro mantas desplegadas frente a la catedral de Saltillo y a su domicilio particular, le hizo llegar su feligresía al obispo Raúl Vera, quien no pierde oportunidad de apoyar causas antigubernamentales y, en su más reciente lance, emitió un polémico mensaje de apoyo a la comunidad homosexual.
Veámonos mañana aquí, con otro asunto De naturaleza política.