Prueba de manejo en Tacones
El sexo es un camino pausado que se mejora con la práctica. Recordé un capítulo de Sex and the City (todos repitan Amén)...
Recordé un capítulo de Sex and the City (todos repitan Amén) en el que Samantha anda con un hombre maravilloso, el único que la ha hecho sentirse enamorada, flotando entre nubes, pero... es malo en la cama. Samantha es un caso de ninfomanía extrema, pero dentro de todas y cada una de las mujeres existe una cohibida ninfómana (más en algunas que en otras) que reza todas las noches porque el hombre perfecto también sea perfecto en la cama.
Mis padres se casaron, mi madre era virgen (como se estilaba en aquella época). Cuántas ganas he tenido de preguntarles (sabía que encontraría la forma...) ¿¡cómo le hicieron!? Bendito volado que después de desconocerse sexualmente y atados hasta que la muerte los separe (o hasta cumplir los 20 años de casados...) les haya salido la cara o la cruz. Y es que en el mejor de los panoramas tu nuevo marido puede resultar ser un portento sexual o una baba de perico. Como el caso de mis padres hay millones en las generaciones pasadas, pero también es verdad que el sexo no era lo que es hoy en día. El sexo era para procrear no para disfrutar y las mujeres que osaran hablar de sexo y placer en la misma frase serían quemadas en la hoguera, eso era para las putas que andaban por ahí desperdiciando su cuerpo en placeres impíos (¡ay, no maaaaaaa!).
Hoy lo veo tal y como Samantha lo dice en ese capítulo... No te compras un carro sin antes hacerle una prueba de manejo. El sexo en una relación es de las cosas más importantes, que nos queramos hacer los mustios y dejarle esa expresión a los “superficiales”, es otra cosa, pero el sexo mueve montañas, si no, miren lo que le pasó a Mahoma...
Leyendo revistas que me inspiran para #TACONES me doy cuenta que en todos los magazines femeninos el tema del sexo es tocado cada vez más, las mujeres necesitamos mucha información, pues enfrentando una era en la que la libertad sexual se está deschongando es bueno hablar las cosas claras para entonces procurar enredarnos un poco menos de lo enredadas que ya nos tenían entre tabúes y manos peludas.
Hoy, llegar virgen al matrimonio no sé si sea un acto de valor o cobardía, cito al suicidio, firmar un contrato de compartir tu vida con alguien sin saber su desempeño (de ambos) en la cama, me parece algo arriesgado, yo no lo haría... nunca pensé hacerlo.
La química sexual no está en que si ella está buenísima y curvilínea o si él tiene los trapecios del tamaño de un tractor, ni siquiera en el tamaño de su pene (aunque por cuestiones extrañas así parezca), la química sexual es otra cosa, no por tener cuerpo de Dulcinea o de Uva clasificas para ser buena o mala en la cama. A lo mejor algunos Cirilos por ahí pueden decir que eres maravillosa en la cama y uno que otro podría pensar que fuiste su peor polvo; esto es porque la química entre los cuerpos participantes en el acto sexual debe ser la adecuada. A mí me gusta llamarlo “embonar”. ¡Sí!, como cuando pones tu cabeza entre su hombro y su cabeza y entras perfecto, como si su cuello estuviera diseñado para que tú pongas tus sueños en él (me salió la cursi que llevo dentro #chale).
Es verdad que no podemos juzgar a nuestra pareja por el primer acostón, ahí siempre influyen tantas cosas como nervios, ansiedad, acomodo, etcétera... que no necesariamente en el primer acercamiento los convertirá en la pareja más audaz. El sexo es un camino pausado que se mejora con la práctica. Desde el primer momento uno puede decir si hay química, aunque los inicios sean medio atrabancados, eso es lo importante. No solamente que te agarren como si fueras “this is not another porno movie 7”, sino que sean compatibles a la hora de darse placer.
Y, hombres... para los que no son muy expertos en el tema, les doy como mujer algunos puntos que consideramos como adiosito, nos vemos luego, mejor seamos amigos, voy a tener muchísimo trabajo, me voy de misiones a África, no eres tú, soy yo... bueno, ya saben:
-eyaculación precoz.
-falta de iniciativa para experimentar.
-prejuicios sexuales.
-pensar que tu pareja es una porno star: pero si Lolita en Tres son suficientes hace el sexo oral diferente... ¡ubicatex, señores!, ¡ubicatex, forte!
Ahí les dejo... Happy humping!
@AlasdeOrquidea
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