La cruzada contra la obesidad (2)

En México, la educación física y el deporte son prácticamente inexistentes

SALUD. De acuerdo con las políticas restrictivas y de corto plazo, los culpables de la obesidad, en particular de la infantil, son los industriales que producen alimentos con exceso de calorías para el mercado de los escolares, como si no existiera todo un asunto de organización de la educación en México, donde la educación física y el deporte son prácticamente inexistentes, ya que hay cientos de escuelas sin las instalaciones adecuadas para que los alumnos se ejerciten.

Tenemos un sistema escolar en el que éstos permanecen sólo unas cuantas horas al día y que no cuenta con sistema de comedores en los cuales se proporcione una alimentación sana; tampoco cuenta con programas de educación nutricional a las familias para que en lugar de darles a los niños un desayuno conformado por una torta de tamal que resulta mucho más calórica que los alimentos hoy cuestionados y sujetos a posibles restricciones, opten por frutas y verduras, pero aun cuando no se vendan en el interior de los colegios los productos estigmatizados, a la salida de éstos se encuentra el vendedor callejero esperando a los alumnos con productos igual de calóricos, elaborados además en malas condiciones de higiene y expuestos a la contaminación ambiental. Las gorditas, sopes y otras frituras, para las autoridades ajenas al sector salud que deberían controlar su venta, no entran en la comida chatarra, son simplemente “alimentos tradicionales”.

OS refiero que en el país, detrás del incremento del consumo de la comida empaquetada o enlatada está la merma en el acceso a los productos del campo y del mar. Teniendo dos enormes litorales fecundos en mariscos comestibles que son nutrientes y poco hipercalóricos, por fallas derivadas de mala política para su aprovechamiento, éstos sólo llegan a los platos de una reducida porción de compatriotas.

Aun cuando loables, las campañas de la Secretaría de Salud, del IMSS y del ISSSTE exhortando a la población a comer más sanamente (no tan hipercalóricamente) y a hacer ejercicio, no lograrán demasiado en tanto otras instancias gubernamentales no colaboren con efectividad a erradicar los factores de sus áreas que dificultan que dichas cruzadas consigan su objetivo a plenitud, dado que también tienen en contra el enorme sedentarismo que hoy campea en el mundo y en México, propiciado por los avances tecnológicos.

Muchísimos campesinos ya no caminan para labrar y sembrar la tierra, puesto que usan tractores, en los medios urbanos los oficinistas están sentados una parte del día y la otra también lo están frente a sus televisores y las nuevas generaciones sólo vienen ejercitando sus dedos, sobre todo sus pulgares en el empleo de sus computadoras, sus iPod y otros adminículos de moda para comunicarse.

OS comento que la publicidad contra la obesidad que está usando el IMSS es muy explícita, dado que muestra a gente con sobrepeso cargando bultos con muchos kilos. Sería conveniente que a los obesos se les exhortara a cargar un par de horas a un niño que pese la misma cantidad que la que tiene de sobrepeso, para que valoren que durante las 24 horas del día cansa a su organismo y a su metabolismo con ello. Es fácil que sepan de qué edad debe ser ese niño: es regla que del año de edad hasta los diez años el peso habitual es del doble de la edad más ocho; así, un niño (a) de cinco años pesa 18 kilos, uno de ocho años pesa 24 kilos.  Sería útil que hagan esta convincente prueba.

TRES APOSTILLAS. La Academia Mexicana de Pediatría quedó formalmente constituida el 6 de junio de 1951 como el cuerpo colegiado más alto de México en esta disciplina y tiene como finalidad estudiar y ayudar a resolver todos los problemas médicos de la niñez mexicana, así como los de la enseñanza y difusión de la pediatría; se ha convertido en el cuerpo consultivo y consejero de organismos oficiales y privados en todo lo relacionado con la salud de los niños ... La pediatría mexicana cuenta con un enorme prestigio nacional e internacional tanto por su trayectoria como por sus logros. Grande es la lista de pediatras que han contribuido a ese prestigio y un importante número de ellos son miembros de la citada Academia que cumple 60 años de existencia y los está celebrando —días 9, 10 (hoy) y 11— con un Congreso titulado “La Academia opina”... En el mismo se vienen presentando ponencias muy interesantes y sus sesiones son coordinadas por varios ex presidentes de la Academia cuyo primer presidente —ya fallecido— fue el doctor Mario A. Torroella y el actual es el doctor Jesús Tristán López. SALUD Y SALUDOS.

Temas: