Comisión de Competencia, pelea interna
La CFC encontró a Telcel culpable de reincidir en prácticas anticompetitivas en el tema de interconexión con otras empresas.
El embate más grande enfrentado por la Comisión Federal de Competencia (CFC) no es contra una fuerte empresa regulada, o en el Congreso por una legislación, sino al interior de la misma CFC, en donde el impedimento para que su presidente, Eduardo Pérez Motta, pueda votar en el caso de la multa a Telcel, ha originado verdaderos desacuerdos internos.
Pugna de comisionados en medio del caso más grande
Abiertamente, hay dos comisionados, Miguel Flores y Luis Alberto Ibarra, quienes votan para recusar al presidente de la Comisión, es decir para impedirle votar en la ratificación de la megamulta a Telcel por alrededor de mil millones de dólares. Según los dos comisionados se aplica el criterio de recusación en contra del presidente de la Comisión por haber dado a conocer su intención de voto en contra de Telcel, antes de tiempo, en medio del proceso de reconsideración que tiene la empresa para defenderse. Por el otro lado, también abiertamente, el comisionado Rodrigo Morales, cree infundadas las acusaciones a Pérez Motta, quien ha sido un presidente coherente con las decisiones del pleno y su propia convicción de competencia. El actual enfrentamiento interno es el más fuerte que se ha dado dentro de la CFC desde su creación, y justamente se da al dirimir el caso más grande de una multa histórica a Telcel.
Telcel: No hicimos práctica, y menos reincidimos
La Comisión Federal de Competencia encontró a Telcel culpable de reincidir en prácticas anticompetitivas en el tema de interconexión con otras empresas. La primera multa fue de 54 millones de pesos, pero la segunda, por reincidir, se elevó hasta 11 mil 989 millones de pesos, que representa un monto de alredor de mil millones de dólares. Ante ello, Telcel, dirigida por Daniel Hajj, ha dejado en claro que su defensa más fuerte la lleva, no en la recusación en contra de Pérez Motta, sino el proceso de reconsideración donde alega que jamás impidió la interconexión de otras empresas, y, por lo tanto, no debería haber ni la primera multa y menos la reincidencia.
Comisionados podrían cambiar su voto
El debate sobre Telcel se da en medio de una fuerte división de la CFC. Los comisionados Miguel Flores y Luis Alberto Ibarra, que habían votado a favor de Telcel, también han estado a favor de que Pérez Motta no pueda votar en contra de la compañía telefónica. Sin embargo, su parecer podría cambiar. El comisionado Flores señaló que algunas veces él mismo ha cambiado su decisión de voto después de ver la reconsideración de las empresas. Por el otro lado se encuentra el mismo Pérez Motta y el comisionado Rodrigo Morales, quien ha encontrado injustificado el criterio de recusación en contra de Pérez Motta.
Deja Navarro la Comisión
Mientras que el quinto comisionado, Agustín Navarro, no votó ni a favor ni en contra, pues se excusó al tener un familiar que tiene relación laboral con Telcel. La situación es compleja porque de quedarse las cosas tal y como están la situación empeora: el 14 de septiembre sale el comisionado Agustín Navarro por concluir su periodo en el organismo, y las decisiones quedarían empatadas, de dos contra dos.
¿La Comisión Federal de Competencia podrá salir del escollo en que se ha metido, justo en el tema más importante que ha visto desde su creación?. Vamos a ver. Hoy las posiciones son totalmente encontradas, y es una lástima, justo cuando la nueva Ley de Competencia le ha conferido más dientes y fuerza para su regulación.
Starbucks quiere los corporativos
Alsea, la operadora de los cafés Starbucks, ha diseñado una nueva modalidad de venta de sus cafés, bocadillos y distintas bebidas: instalarse dentro de los edificios corporativos. El primer café Starbucks en un corporativo es en la Torre HSBC. Ya no se trata de cafeterías que vendan al público en general aunque estén dentro de los corporativos, sino que sólo le vendan al personal de la empresa donde se encuentren instaladas. El director de Alsea, Fabián Gosselin, recordó que en México ya tienen 310 tiendas, y comentó el tema del servicio. La operación consistirá en servicios en todos los pisos, a través de carros móviles, o en la misma cafetería que promete cuidar el ambiente, desde las prácticas agrícolas donde se cosecha el café. El crecimiento de Alsea es interesante: busca nuevos mercados y nuevos nichos. Ahora el tema será ver que su nuevo slogan ambiental, no se quede sólo en eso, en slogan. Por lo pronto, su expansión a nuevos mercados sigue y ahora va por el mercado corporativo.
