¿Entonces quién?
- Rafael del Villar no será reelecto como miembro del pleno de la Cofetel.

David Páramo
Padre del análisis superior
Prácticamente es un hecho que Rafael del Villar no será reelecto para un nuevo periodo como miembro de la Junta de Gobierno de la Cofetel. No nos detendremos, al menos por hoy, a detallar la pérdida que significa para el gobierno, pues se trata de uno de los economistas más preparados en el complicadísimo sector de las telecomunicaciones, un lugar donde no se pueden aprender las cosas de un día para otro, puesto que muchos de los temas tienen más de 20 años desarrollándose.
Hay que analizar cuáles son las posibilidades del Presidente de la República para cubrir el hueco.
Primera. A pesar de que sería la óptima, desde el punto de vista de mantener la pluralidad dentro de la Cofetel y, además contar con un gran experto, esta alternativa parecería estar descartada, pero debe establecerse para tener un análisis completo: mantener a Del Villar en el puesto en el que ha estado 2.7 años en el cargo. Para dar una idea el periodo de Mony Sacha de Swaan será de ocho años.
Segunda. Felipe Calderón debería optar por un economista que, de un modo u otro, haya mantenido contacto con el sector durante mucho tiempo. Reiteramos, los problemas del sector de las telecomunicaciones mexicano no se comprenden viendo una tarjeta ejecutiva.
Si se analiza la composición de la Junta de Gobierno de la Cofetel, Gonzalo Martínez Pous es un abogado; José Luis Peralta, técnico; Ernesto Gil Elorduy, un gran operador político y Mony Sacha, supuestamente otro operador político.
Así las cosas, es claro que se requiere de un economista quien, además, tenga una gran capacidad para analizar temas que tienen que ver con la competencia dentro del sector.
Tercera. Aun cuando se ve como la peor de las alternativas, parecería que el Presidente y el secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome, se inclinan por buscar el relevo en alguna de las oficinas de la Presidencia, es decir, un hombre cercano a Calderón que, casi necesariamente, tendrá como conocimiento del sector referencias lejanas y desde un punto de vista teórico.
Si será un hombre de estas características, entonces se deberá pedir que sea, por lo menos, un experto en economía y no alguien que opere políticamente. Uno de los muchos problemas que afectan al sector es, precisamente, el exceso de negociación política y la falta de aplicación correcta de la ley.
No es sentar a los empresarios del sector y repartir, como si fuera un botín, prerrogativas. Se trata de generar un terreno de juego parejo en el cual todos tengan oportunidad de generar competencia que debe beneficiar a los consumidores.
Revienta CMA
Por más que hay algunos que quieren seguir alimentando vanas esperanzas, la realidad se ha encargado de desmantelar a Mexicana de Aviación. Se requieren más de 200 millones de dólares para ponerla a funcionar, más una gran cantidad de recursos para mantener un adecuado nivel de competencia frente a empresas que han tomado un gran vuelo como son: Aeroméxico (recién colocada en la Bolsa Mexicana de Valores), Interjet y Volaris que, sin lugar a duda, han cubierto de excelente manera el hueco que dejó CMA.
Los trabajadores, en su desesperación, han tenido que recurrir a una gran cantidad de estratagemas para mantener a sus familias. Hace unos días Fernando Perfecto “presumía” que cada vez más pilotos estaban consiguiendo trabajo en líneas aéreas extranjeras.
Si bien es una salida alternativa, la realidad es que rompe familias y, hasta en lo nimio, disminuye el número de afiliados a ASPA, un sindicato que sólo tiene el Contrato Colectivo de Aeroméxico y sus filiales.
Cabildeo indebido
Gerardo Sánchez Henkel no acaba de comprender que sigue siendo funcionario de la Secretaría de SCT y, por lo tanto, no puede estar sirviendo de cabildero a favor de una empresa telefónica. Es verdaderamente grave que el abogado del gobierno, a espaldas de Dionisio Pérez-Jácome, esté presionando a los ministros de la segunda sala de la SCJN como si fuera abogado de una empresa.
Enemigos nuevos
El cálculo político de Marcelo Ebrard ha comenzado a fallar ante su necesidad de, según él, hacerse atractivo a los sectores menos favorecidos de la población, al lanzarse en contra de la iniciativa privada.
El tratar de impedir que tiendas de autoservicio se pongan cerca de mercados públicos es, como hemos reiterado, una aberración casi desde cualquier punto de vista, puesto que ni beneficia a los locatarios ni a los consumidores, quienes se ven obligados a pagar más por productos ante una menor competencia.
Otra de las aristas graves es que irritó a la iniciativa privada. Parecería que los miembros del PRD siguen sin entender que “ser de izquierda” hace mucho que dejó de estar en contra de los generadores de empleos y, supuestamente, poniendo primero a los pobres.
Las medidas populistas que van en contra del empleo y de la prosperidad son las que alejan a los votantes.
Vitro no paga
Vitro, dirigida por Hugo Lara, sigue tratando de aplicar (en México y el extranjero) una gran cantidad de estrategias que tienen por objetivo no cumplir con sus obligaciones financieras, a pesar de tener capacidad para hacerlo.
En Estados Unidos han recurrido a buscar un proceso de suspensión de pagos bajo sus propios términos, es decir, en contra del interés de los demás acreedores y en el país están buscando un movimiento totalmente diferente: usar la presión política para tratar de evitar las acciones de sus acreedores.
El comportamiento de Vitro, propiedad de Federico y Adrián Sada, está alejado de las sanas prácticas de mercado e implica, de un modo u otro, un camino en contra de su historia. Sería el momento de que se tomaran acciones concretas para preservar el prestigio de lo que fue una de las empresas más importantes del país.