Ocean Star, un proyecto con serias deficiencias
- No parece simple que pueda reponerse de este problema que revierte la enorme promoción que le hicieron.

Carlos Velázquez
Veranda
Aunque la versión oficial que ha dado Ocean Star, que preside Anuar Name Checa, sobre el incendio de uno de los motores en su travesía inaugural como el primer crucero mexicano, haya sido que cumplía con todas las medidas de seguridad; lo cierto es que una serie de incidentes previos también están dañando su imagen.
De hecho, no parece simple que logre reponerse de este problema, que revierte la enorme promoción que hicieron involucrando incluso al presidente Felipe Calderón.
La Oficina de la Presidencia, por cierto, el mismo día en que ocurrió el incendio del motor dio de baja de su sitio web los discursos del mandatario y la secretaria de Turismo, Gloria Guevara, quienes encabezaron la ceremonia de lanzamiento en Acapulco. Lo que no supieron el Presidente y su colaboradora, fue que zarpó exhibiendo algunas deficiencias que revelaron que al barco sólo le habían dado una “manita de gato”, pues la idea era que las propias ventas soportaran el resto de la remodelación.
Aduciendo a un problema en el sistema, algunos periodistas que iban a bordo fueron movidos de los camarotes, pues resulta que las reservaciones estaban duplicadas. Mientras ocurría ese cambio los restaurantes no pudieron abrir a tiempo, así es que no hubo servicio durante la primera mañana de trayecto rumbo a Manzanillo. El mal estado de las alfombras, las puertas que se abren con llaves y no con tarjetas, el mobiliario viejo, daban cuenta de que no sólo se trata de un barco de la década de los setenta, sino de uno que se quedó, como dice la frase, “atrapado en los setenta”.
Pero además, al interior del equipo de dirección ya había problemas. Injustamente se publicó en este espacio que Benjamín Méndez, director de Relaciones Públicas, había “saltado por la borda”, pues no se quedó a manejar la crisis después del incendio. En realidad, la noche previa había sido despedido por Name, sin que Henry Yaniz, director general, compartiera la decisión de que fuera reemplazado por la agencia Guerra y Asociados, de Gabriel Guerra Castellanos.
La noche del incendio, cerca de Huatulco, los pasajeros tuvieron que permanecer en la cubierta, sufriendo todo tipo de incomodidades, pues la idea de la tripulación era que el barco siguiera navegando.
Es cierto que la empresa reembolsó el dinero a los pasajeros y era lo menos que podía hacer, pues además había muchos invitados. Pero el tema de fondo es qué argumentos podrá esgrimir la empresa, y sus publirrelacionistas, para convencer al público de que acuda a un barco que ofrece un servicio deficiente y que además falló en lo más importante, el buen estado de las máquinas, a pesar de que ahora la firma ofrezca que serán revisadas por una empresa que certifica a otras navieras.