Equilibrios frágiles en el G-20
Se revisará el tema Japón y la crisis que sigue golpeando a Europa.
WASHINGTON.- Todo comenzó con la cena del miércoles en la vieja sede del FMI para reunir a los grupos de trabajo del G-20, que se supone, entregarán el draft que establecerá los sistemas de monitoreo para coordinar las acciones de política que cada uno de los países que representan tomarán para reducir los desequilibrios globales, tarea que se torna cada vez más difícil porque no hay suficiente consenso sobre cómo sentar las bases y en qué ritmo, de un crecimiento sostenido de la economía.
Desde anoche, llegaron aquí los ministros de Finanzas (entre ellos Ernesto Cordero) del G-7 y antes, teniendo por anfitrión a Tim Geithner del Tesoro estadunidense, se reunieron a puerta cerrada.
Se supone que los ministros revisarían, en especial, la crisis de Japón y la crisis de la deuda en Europa, pero poco les duró el gusto porque China, encabezada por Hu Jintao, y desde el otro lado del mundo, no sólo observa cómo se tambalea el gobierno del japonés Naoto Kan sino que hizo uso de su poderosa fuerza sobre Brasil, Rusia, India y Sudáfrica (recordemos que ahora es su principal comprador, inversionista y socio a quienes les dio crédito por diez billones de yuanes, subvaluados, por supuesto), para que le pusieran emoción a las reuniones de primavera del FMI-WB-G20-G7-G5 y lo que usted desee.
Lo cierto es que los BRICS levantaron tan fuerte la voz insistiendo en que se revise de forma amplia el sistema monetario, y que aquí se da por hecho que no aceptarán los resultados del draft trabajado hasta ahora.
Cordero y Lagarde encabezan el grupo que está encargado justamente de lanzar el sistema de monitoreo, pero con la decisión de los BRICS, su aprobación no será sencilla, pues simplemente consideran que mientras el sistema monetario esté basado en el poder del dólar, ninguna salida será equilibrada porque todo girará en torno a proteger el valor del mismo sin que Estados Unidos asuma realmente la responsabilidad de ser la principal moneda de cambios.
Y a México le toca bailar con la difícil. No es socio de China sino de Estados Unidos y aunque Obama y Geithner batallan por lograr un acuerdo realizable en el Congreso para reducir en un periodo de 12 años el déficit fiscal y la deuda de este país, a Cordero y a Carstens les toca que México siga siendo uno de los países con mayor “influencia silenciosa”, pero con escaso poder de convencimiento entre las economías BRICS que buscan influir en serio en el estatus de los mercados financieros.
Tomar deuda en dólares hoy cuesta mucho, tomarla en yuanes, resulta barato y, hasta Obama ha entendido que hoy, el principal acreedor de los norteamericanos es el Partido Comunista.
De Fondos a Fondo
Aunque todavía no cumple su año sabático, el Grupo BBVA anunció que a partir del 23 de agosto, contrató al ex subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner Wainfeld , quien se fue a dar clases al Instituto de Empresa en la ciudad de Madrid, España, para cumplir el obligado año de receso.
Lo cierto es que Werner se desempeñará en BBVA como director general de Negocios Globales y tendrá bajo su responsabilidad las áreas de: Banca Corporativa, Banca de Inversión y Mercados. También formará parte del Comité de Dirección del banco.
Y en donde también hubo ajustes fue en la CFE, que dirige Antonio Vivanco, pues la Junta de Gobierno, que preside José Antonio Meade, le aprobó que José Abel Valdez Campoy, que estaba como encargado de la Dirección de Operación de la empresa se quedara ya como titular y, al mismo tiempo, sustituyó a dos renunciantes. Francisco Acosta Arredondo fue nombrado nuevo director de Modernización, en sustitución de Rodolfo Nieblas Castro y, José Antonio Prado Carranza fue nombrado abogado general de la empresa, sustituyendo a Abel Huitrón Rosete.
Y con la última, evidentemente el cash de Televisa, que encabeza Emilio Azcárraga, que superaba los dos mil millones de dólares se está utilizando en la consolidación de su negocio de telecomunicaciones que como vio, es el que crece más de 30% anual, pues entre la consolidación de Cablemás y también la inversión en Iusacell y la que tiene que realizar en la red de fibra óptica como parte del consorcio, ya le queda poquito para seguir su apuesta. Se dice que en este mismo año, estará en la telefonía celular con su nuevo socio, pero diferente esquema.
A nuestros lectores les informamos que por Semana Santa, esta columna se volverá a publicar el 25 de abril.
