Asociación de Bancos, la diferencia

- Es más importante que los bancos presten, actúen como agentes de apoyo para crecer y que su nacionalidad pase a segundo término.

ACAPULCO.— Cada vez escuchamos más que tuvimos una apertura bancaria que ni Margaret Thatcher hizo en Inglaterra, con todo y su ultraliberalismo.

Crisis bancarias 82 y 95, sin importar nacionalidad

El sentido nacionalista se desmorona cuando vemos las dos grandes crisis bancarias y financieras que hemos tenido: Tanto en 1982 como en 1995 los bancos quebraron y originaron fuertes crisis financieras al país, siendo totalmente controlados por mexicanos. En 1982 José López Portillo terminó nacionalizándolos, lo cual, como vimos, tampoco fue una buena solución. Y en 1995 entró el Fobaproa para evitar una crisis de pago originada por los malos préstamos de los bancos controlados por inversionistas mexicanos. Para capitalizar las instituciones, en un acto más desesperado que con proyecto, el ex presidente Ernesto Zedillo decidió abrir los bancos a la inversión extranjera.

Sin problema cumpliendo con la ley

Otra vez en la Convención Bancaria vimos el tema de bancos controlados por mexicanos o con matriz extranjera. Sinceramente, es más importante que los bancos presten, actúen como agentes de apoyo para el crecimiento, que sean negocios de largo plazo. Y su nacionalidad puede pasar a segundo término si de verdad cumplen con las leyes mexicanas, en particular con la capitalización, lo cual garantiza su estabilidad. Ignacio Deschamps, presidente saliente de la Asociación de Bancos de México, tuvo que enfrentar, al final de su gestión, la posibilidad de ruptura entre el gremio. Al último, Luis Peña, director de HSBC, y a quien apoyaban los bancos grandes, cedió sin problemas su lugar para que fuera un banco controlado por inversionistas mexicanos el que quedase. Deschamps, Peña y Luis Robles (vicepresidente de Bancomer y quien se mantiene como presidente ejecutivo de la ABM) lo tienen claro: No hay problema si las instituciones cumplen con todas las leyes mexicanas, sobre todo el tema de la capitalización, que por cierto en México se va a adelantar con la regulación denominada Basilea 3.

Banorte, sus razones

Hay bancos que piensan un poco distinto. Es el caso de Banorte, donde su presidente de Consejo de Administración, Guillermo Ortiz, y quien fuera banquero central, ha detallado que los bancos controlados por mexicanos sí están en la Bolsa Mexicana de Valores, y ello ayuda a transparentar y conocer sus acciones. Al respecto, Alejandro Valenzuela, director de Banorte, ha llegado a comentar que ellos no tienen que pedir permiso a ninguna capital en el extranjero para saber hacia dónde prestar.

La decisión de Vx+ e Inbursa

Y el equipo de Banorte ha apoyado la gestión de Jaime Ruiz Sacristán, presidente de Vx+. Ruiz Sacristán ha llegado con una actitud equilibrada sobre el tema y que fue la que tuvieron Deschamps y Robles: todos los bancos enfrentan los mismos problemas. Incluso algunos bancos, como el mismo Vx+ así como Inbursa, dirigido por Marco Antonio Slim, han decidido no estar en la Unifim, la alianza que podría ser la escisión de la Asociación de Bancos de México.

Adelantan Basilea 3 para evitar quiebras

Al respecto, Ernesto Cordero, titular de la Secretaría de Hacienda, ha buscado, junto con Guillermo Babatz, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, fortalecer la exigencia del capital en los bancos. Al solicitar un mayor capital y cuidado en la deuda (o reservas adelantadas para los posibles créditos en cartera vencida), se garantiza que los bancos en México, independientemente de si su matriz está en nuestra nación o en Londres o en Nueva York o en Madrid, puedan mantener la solidez de las instituciones para que no les sea posible sacar dividendos ni utilidades que pongan en riesgo la estabilidad de los bancos. Como México no sufrió una crisis bancaria en 2009, a diferencia de las economías industrializadas, entonces puede adelantar las reglas del Comité de Basilea de 2019 a 2013. Como requieren más reservas hará que el nivel de capitalización de los bancos mexicanos baje ligeramente de 17.4% a 14.7%, pero el mínimo de capitalización exigible es mayor: de 10%, no de 8% del capital básico sobre activos en riesgo.

Lula, de la espera a los aplausos

Quien se llevó la Convención Bancaria fue Lula da Silva, el ex presidente de Brasil, quien aconsejó también dar noticias buenas, dar financiamiento a las personas de menores ingresos y Pymes, así como explorar nuevas modalidades de inversión como las de Petrobras. Curiosamente, Lula llegó tarde a su ponencia de la Convención. Resulta que estaba hospedado en el mismo hotel, pero su impresora no funcionaba. El auditorio llevaba casi 30 minutos esperándolo. Y, al final, arrancó más aplausos y gustó más que Clinton y Greenspan. Y cobró menos por la plática: 200 mil dólares (Clinton 300 mil dólares y Greenspan 350 mil dólares).

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