Cambio de discurso
Pocos de los que levantaron la mano queriendo ser Presidente de México parecen tener ganas de hablar de la guerra contra el narco.
Cada semana The Economist publica un editorial por región del mundo. Esta semana el editorial sobre Las Americas se lo dedica a México para tocar un tema interesante: la probabilidad de que el tema de seguridad sea el que impere en las campañas por la Presidencia en 2012.
Aun cuando el editorial cita la encuesta de Mitofsky en la que se ve que la primera preocupación de los mexicanos es ya la seguridad dejando las preocupaciones económicas por primera vez en segundo lugar, hay varias razones para sostener que en las próximas elecciones los candidatos querrán hablar más de economía que de seguridad.
Sería un cambio en el discurso muy bien recibido para todos los que preferiríamos que los temas de violencia, inseguridad y asesinatos regresen a las páginas de nota roja, de donde nunca debieron haber salido.
La encuesta de Mitofsky muestra que por primera vez en el sexenio de Calderón los problemas asociados con el tema de seguridad, como narcotráfico, drogadicción, inseguridad y corrupción son los que más le preocupan a 49.8 por ciento de los mexicanos. Esto por encima del 47.1 por ciento de los mexicanos que encuentran en temas económicos su mayor preocupación.
Pero, aun así, el patrón no es parejo para todo el país. Mientras que esta preocupación creciente por los temas de seguridad está muy acentuada en el norte de México y en la región del Bajío, en el centro y sur, sureste, la seguridad deja de ser la principal fuente de preocupación.
Para aquellos que viven en Yucatán, un candidato que se refiera demasiado a la guerra del narco le dirá poco que le interese.
En el caso de los temas económicos, la preocupación es mucho más pareja en todo el país.
Por ello ya hemos empezado a escuchar al presidente del PRI, Humberto Moreira, hablar de estadios Azteca llenos de nuevos pobres creados en el sexenio de Calderón. Pocos de los que han levantado la mano queriendo ser el/la próxim@s presidentes de México parecen tener ganas de hablar de la guerra en contra del narco.
Algunos pensarán que el sol no se puede tapar con un dedo y que 35 mil muertos en lo que va del sexenio, evidentemente tampoco se pueden ocultar. Quieran o no quieran los medios de comunicación.
Pero lo cierto es que la cobertura que se ha hecho sobre México, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, ha sido exclusivamente sobre asesinatos, homicidios, detenidos y secuestrados.
Ojalá que el cambio en el discurso de las campañas políticas hacia 2012 ayude a quitar este monotema de lo diarios nacionales e internacionales. Todos saldremos beneficiados.
Apostilla: Imágenes de masacres ecolares las habíamos visto en países del Primer Mundo, como Estados Unidos, Gran Bretaña, Finlandia y Alemania. No en Brasil.
La semana pasada 12 alumnos de la escuela municipal Tasso da Silveira, ubicada al oeste de Río de Janeiro, en Realengo, fueron asesinados por un hombre solitario. Wellington de Oliveira decidió aparecer en su escuela de la infancia y matar y herir a sangre fría a varios niños. Sin explicación.
De Oliveira, de tan sólo 23 años, pagó 260 reales (menos de dos mil pesos) por una pistola calibre .32 a dos dealers de armas. El dueño se quedó con 200 reales y los dealers con 30 reales cada uno. Por un negocio que les dejó menos de 300 pesos a estos dos vendedores de armas, De Oliveira pudo entrar y cometer un crimen atroz que tiene a Brasil y al resto del mundo conmocionados.
Parece que no son sólo los estadunidenses los que sufren por reglas laxas para la posesión de armas.
@AnaPOrdorica
