Setenta y dos
Tal como ocurrió en agosto pasado, en una localidad de Tamaulipas, fueron descubiertas fosas clandestinas, y aunque primero se habló del hallazgo de 59 cuerpos, horas después se encontraron otros más.

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
De nuevo en Tamaulipas. De nuevo una fosa con cadáveres. De nuevo se habla de migrantes. De nuevo se descubre al azar. De nuevo en Tamaulipas. De nuevo suman setenta y dos...
Tal como ocurrió en agosto pasado, en una localidad de aquel estado fronterizo, fueron descubiertas fosas clandestinas, y aunque primero se habló del hallazgo de 59 cuerpos, horas después fueron descubiertos otros más, trece para ser exactos, para hacer un total de 72. La misma cantidad, en una extraña y lúgubre coincidencia... ¿o debe tomarse tal dato como señal, mensaje cifrado? No lo creo, pero es una coincidencia aterradora.
Y aunque casi de inmediato se detuvieron a catorce presuntos responsables, tal como lo anunció Alejandro Poiré, lo cierto es que las sospechas pintan para ser, como aquella vez, ejecuciones por los mismos motivos...
De nuevo vienen a colación Los Zetas como los encargados de reclutar para las filas del crimen organizado.
En agosto, y tras el testimonio del único testigo que logró sobrevivir, supimos que este grupo de criminales detienen el paso de vehículos donde son transportados inmigrantes que buscan alcanzar la frontera con Estados Unidos para poder cruzarla. Y, entonces, entran Los Zetas en acción, los retienen y hacen la oferta: entrarle al negocio del crimen. Si alguno acepta, tiene la vida contada a un plazo mayor de quien se niega, y es que decía el testigo en aquella ocasión, la agresión que provocó la muerte de los 72 inmigrantes, y él, que por fortuna sobrevivió, fue la represalia que los reclutadores tuvieron tras la negativa.
De nuevo, esa historia, de nuevo es hoy la línea de investigación.
Hace un par de semanas, supimos de la desaparición de mexicanos que viajaban en un autobús, habían salido de Celaya, Guanajuato. Son 17 personas las extraviadas, porque no todas fueron bajadas del vehículo. Y fue justo al atravesar la localidad de San Fernando, el lugar donde se hallaron las fosas.
Aunque hasta el momento no se habla de inmigrantes centroamericanos, dicen las autoridades que son compatriotas, datos tomados según la línea de investigación que ya se nos explicó y los detalles de la desaparición de los guanajuatenses.
Qué desafortunado es que las localidades del norte del país y, en este caso, de Tamaulipas, se encuentren con episodios como éste, en el que otra vez Amnistía Internacional pone los ojos en las fosas y espera que el gobierno de nuestro país logre resolver cada una de las muertes que hoy ya suman 144, en las dos fosas y la suma de las coincidencias, ese número que no dice mucho, pero pesa tanto y duele más.
A manera de protesta, las corridas de autobuses que de manera obligada deben cruzar San Fernando, han sido suspendidas. Las líneas de transporte piden a las autoridades que les brinden seguridad en sus recorridos. Pero esa es una garantía que está costando mucho trabajo darles a ellos y a la ciudadanía, y lo peor es que está costando tantas vidas...