De monopolios privados e incompetencia pública
- Dicen que, en la Profeco, Antonio Morales de la Peña se fue por la libre.
Si no hay árbitro y el que hay (léase la Comisión Federal de Telecomunicaciones, presidida por Mony de Swaan) dice que la ley no le da las atribuciones para actuar y poner orden, pues el resultado es que todos los operadores se pasan la ley por el Arco del Triunfo.
No sólo los operadores hacen lo que quieren, ahora hasta Antonio Morales, a quien ya le pidieron su renuncia hace dos semanas como procurador federal del Consumidor (por el tema del maíz y las prácticas de colusión de tortilleros) y mañana será sustituido por Bernardo Altamirano Rodríguez (quien se desempeña como coordinador de la Red Federal de Servicio a la Ciudadanía en la Presidencia).
Y es que dicen que el procurador Morales se fue por la libre y presentó una demanda judicial el 24 de marzo —haciendo uso de sus nuevas atribuciones legales— contra Dish, que capitanea Joaquín Vargas, para anular los contratos de adhesión que permiten que la facturación y cobranza de este servicio de televisión se dé a través de Telmex de Héctor Slim.
Como usted sabe, la Profeco no puede declarar la invalidez del contrato, pero sí solicitar que se haga ante los jueces cuando considere que algunas cláusulas son abusivas o ilegales.
Lo malo del asunto es que coincidió con dos hechos que elevan el sospechosismo de la actuación del procurador Morales: la salida de desplegados de un instituto que suena a interamericano, y dicen que es de telecomunicaciones, pero abunda en la desinformación con su serie de mitos, justo cuando el tercero ataca “denuncia” que Telmex da televisión a través de Dish.
Si a esto le suma que pese a que tienen interpuestos 120 procesos judiciales en su mayoría contra la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de Dionisio Pérez-Jácome y la Cofetel (la de Héctor Osuna y la de De Swaan), MVS de Joaquín Vargas lanzará junto con sus socios Alestra de Rolando Zubiría, Intel que en México representa Scott Overson y Clearwire de John Stanton, un proyecto valuado en mil millones de dólares, que utilizaría el estándar tecnológico más moderno (LTE) en la banda de 2.5 Ghz que tiene concesionada desde 1989, pero sobre la que hoy quiere dar servicios de banda ancha y 4G en todo el territorio nacional.
En la Cofetel y en la SCT, desde principios de sexenio, se ha considerado la posibilidad de rescatar algunas bandas, entre ellas ésta y la banda de 800 sobre la cual se presta el servicio televisión abierta, y justo las que operan MVS y Televisa.
MVS tiene concesionado 80% de los 190 Mhz de la banda de 2.5 Ghz, el otro 20% lo tiene la empresa poblana Ultravisión de Arturo Zorrilla, quien se ha comprometido a sumarse a la propuesta del consorcio que pretende ofrecer servicios de internet (con voz, video y datos) a 50 megabits por segundo (mbps) de subida y 150 mbps de bajada ¡o sea!, primer mundo de navegación a costos, dicen que replicables a los de Dish, que a tan sólo dos años de operación tiene dos millones de clientes al reducir en 60% el precio promedio del paquete básico de Sky, servicio que suma tres millones de clientes a lo largo de 13 años de operación.
Entre guerras y guerras, ahora al que se van a ensartar es al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, especialmente a su subsecretario de Ingresos, Pepe Toño González, pues el consorcio se asume como el concesionario de una banda que fue autorizada para dar servicios de radiodifusión y que solamente tiene 12% en proceso de renovación (jajajajaja), y por ende está solicitando que Hacienda les fije la contraprestación, de acuerdo con parámetros internacionales para dar los servicios integrales.
Y bueno… para el colofón y ante la presión de los inversionistas, Televisa de Emilio Azcárraga reveló a través del Emisnet de la BMV que había iniciado pláticas con Iusacell de Ricardo Salinas.
De Fondos a Fondo
Le comenté que también el accidente ocurrido con el Boeing de Southwest en Arizona propició un llamado del fabricante para que todas las aerolíneas revisen los puntos de costura del fuselaje de sus Boeing 737, e incluí a Aeroméxico indebidamente porque la empresa que dirige Andrés Conesa tiene series 600, 700 y 800 y los que están siendo llamados a revisión son los 300 y 400 que tienen Aviacsa y VivaAerobus.
También es cierto que los equipos que tiene Nafin en garantía son Airbus 320, pero no descarte que les pasen auditoría por agotamiento de fuselaje.
