Extraño regreso
Guillermo Ortiz estará esta semana en la Convención Nacional Bancaria.

David Páramo
Padre del análisis superior
El próximo jueves será la reaparición de Guillermo Ortiz en una convención bancaria. Muchos de los que ahora son sus pares o colegas de gremio ven con cierto morbo esta reaparición, puesto que será desde el otro lado de la mesa.
Como regulador del sistema financiero (subsecretario y secretario de Hacienda y gobernador de Banco de México) fue especialmente duro. Son legendarias las “regañadas” que llegó a poner a los banqueros ya fuera por las elevadas tasas de interés que cobraban por los créditos o, en su visión de regulador, los pocos créditos que otorgaban.
Habrá que recordar que sus últimos tiempos como gobernador de Banxico fue proclive al establecimiento de candados a las comisiones que podrían cobrar los bancos, aun cuando se dio cuenta que los legisladores pretendían que fueran fijadas por decreto, reculó y se logró que quedaran bastante bien los cambios que se hicieron a la ley de Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros.
En algunos momentos de alta tensión, no faltaron los miembros de la ABM que, mayoritariamente en privado, llegaron a tener duras palabras en contra de Ortiz, pues consideraban que no comprendía del todo bien la operación bancaria o quería establecer candados fuera de las normas de la competencia.
De una manera real o supuesta hubo quienes insistieron que tenía una mala relación con Agustín Carstens y que en uno de los temas donde mayores diferencias tenían era sobre la regulación del sistema financiero.
Desde que fue nombrado presidente del Consejo de Administración de Banorte, Ortiz ha sido particularmente cuidadoso en ir a presentar sus respetos no sólo al gobernador de Banco de México sino también al secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, y hasta al presidente de la CNBV, Guillermo Babatz.
El ex funcionarios comprende que es presidente del Consejo de Administración de una institución que se ha caracterizado no sólo por ser un banco comprometido con México sino que además, Roberto González Barrera ha demostrado que le gusta estar del lado del gobierno.
Sea como sea, Ortiz será una de las figuras que despertarán morbo en la convención bancaria que comenzará este jueves en Acapulco de donde, aseguran, se mantendrá muchísimo tiempo.
Rollo de Josefina
Josefina Vázquez Mota pudo haber sido una gran candidata a la presidencia de la República o, por lo menos, al gobierno del Estado de México; sin embargo, optó por desperdiciar su potencial político y el arraigo que llegó a tener, en algún momento, no sólo entre la iniciativa privada sino entre cierto sector de mujeres que la veían como un icono desde su libro Dios mío, hazme viuda por favor.
Sin embargo, no ha podido sostener en los hechos sus muchos dichos. Algunos, quienes fueron sus amigos y muy cercanos durante la campaña de Felipe Calderón, consideran que está tan obsesionada con el poder que sufre una suerte de congelamiento. Todos sus movimientos los considera con base a si logrará o no llegar a la candidatura del PAN o si, como legisladora, podría hacer cosas a favor de alguno de sus compañeros de partido quienes tienen aspiraciones.
Hay quienes la recuerdan como líder de la IP, y lo menos que sienten es decepción por la pobre forma en que ha defendido la iniciativa de reforma laboral. La acusan de que en el discurso parece convencida, pero en el fondo, no está moviendo un dedo a favor de una de las causas fundamentales no sólo de Javier Lozano, el Presidente o el PRI sino de empresarios y trabajadores.
Los cálculos equivocados de Vázquez Mota no sólo le alejan de una candidatura presidencial sino de los postulados de la iniciativa privada que ella enarboló durante muchísimos años.
Otra de Cofeco
Eduardo Pérez Motta sigue haciendo gala de ineficiencia e incapacidad como presidente de la Comisión Federal de Competencia. Su burocratismo, que bordea la mala intención, se ha convertido en una barrera de entrada para la competencia.
En la licitación 21 del espectro se sacó de la manga la figura de nuevo entrante y, ahora, está impidiendo a ASUR participar en la polémica y equivocada licitación del aeropuerto de la Riviera Maya.
Primero descalificó al grupo de Fernando Chico Pardo y ahora sale con que responderá el recurso de revisión después del 25 de abril cuando se realizará la licitación.
El camino queda libre para que la mancuerna integrada por Tradeco y Corporación América, encabezadas respectivamente por Federico Martínez y Eduardo Eurnekian, ganen la licitación si no es detenida por la SCT, encabezada por Dionisio-Pérez Jácome.
¿Y el árbitro?
Lo que sucede en el sector de las telecomunicaciones pasa, necesariamente, por la falta de autoridad. La SCT en este sexenio se ha perdido en discusiones vanas: Luis Téllez se dedicó a tratar de hundir a Purificación Carpinteyro, quien ya fue absuelta por la autoridad judicial.
Juan Molinar mintió y engañó al Presidente haciéndole creer que no había problemas en el sector o que eran manejables, y Dionisio Pérez-Jácome, no acaba de tomar el control de la situación.
La Cofetel, que preside Mony Sacha de Swaan, ha tenido una capacidad muy limitada de acción y la SCJN no acaba de asumir su responsabilidad, pues tiene que dirimir este tipo de disputas.
Seamos claros, lo que hacen las empresas que se sienten abusadas por prácticas monopólicas es una pequeña gota de agua en un mar de desigualdades.
Populismo electorero
Los legisladores leales a Marcelo Ebrard tratarán de que se impida a las tiendas de autoservicio ponerse cerca de mercados y centrales de abasto. No importa quién venda más barato o en mejores condiciones. Se trata de golpes mediáticos ridículos.