Se me chispoteó
Durante muchos años se creyó que los políticos seguían las estrategias descritas por Maquiavelo en su libro El Príncipe o por Sun Tzu en El Arte de la Guerra. Sin embargo, después de años de observación se logró identificar al verdadero ideólogo de los políticos ...

Vianey Esquinca
La inmaculada percepción
Durante muchos años se creyó que los políticos seguían las estrategias descritas por Maquiavelo en su libro El Príncipe o por Sun Tzu en El Arte de la Guerra.
Sin embargo, después de años de observación se logró identificar al verdadero ideólogo de los políticos mexicanos: Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” quien entiende y retrata la política magistralmente.
Están por ejemplo Jesús Chómpiras Zambrano y Gustavo El Botijas Madero, que junto con Dolores Chimoltrufia Padierna “conforme dicen una cosa dicen otra”. Así un día aseguran que la alianza entre el PAN y el PRD está más viva que nunca y al otro que no, y presentan a sus respectivos candidatos como únicos abanderados para competir contra el PRI en las elecciones del Estado de México.
Los caquitos “no contaban con la astucia” del gobernador Enrique Peña quien ungió como candidato del PRI al ex alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila, a quien tanto el Partido Acción Nacional como el de la Revolución Democrática le tenían puesto el ojo.
Asimismo, es fácil imaginar el diálogo que tendrán Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard cuando tengan que ponerse de acuerdo sobre quien será el candidato del PRD a la Presidencia. “Oye Marcelo, sabías que la gente sigue diciendo que tú y yo estamos locos?” “¿Qué tú y yo estamos locos Andrés Manuel?” “Figúrate. Oye Marcelo” “Dígame licenciado”, “Licenciado”, “Muchas gracias Andrés Manuel, muchas gracias” “No hay de queso, nomás de papa”, “Me decías”, “Yo creo que yo seré el candidato a la Presidencia”, “Pero tú dijiste que sería el mejor posicionado Andrés Manuel”, “Exacto, el mejor posicionado no el de mejor imagen, y la gente me conoce más a mí que a ti Marcelo”. “Estás en lo cierto Andrés Manuel, pero ¿sabes qué? lo sospeché desde un principio que me ibas a hacer alguna una jugada, por eso me voy por mi lado, síganme los buenos”.
¿Qué decir de los Senadores, a quienes “se les chispoteó” su fortaleza de interés social de dos mil 300 millones de pesos que paga el erario? Los legisladores ya no querían juntarse con la chusma y se mandaron hacer un edifico “a su altura”, pero la compañía que está construyendo las instalaciones tomó esta orden al pie de la letra y construyó un edificio enano, que resultó insuficiente para albergar a todos los trabajadores del Senado, por lo que éstos no pueden cambiarse todavía.
Pero eso del “chispoteo” se da con mucha frecuencia entre los políticos. A la panista Cecilia Romero se “le fue sin querer queriendo” una declaración señalando que el presidente Felipe Calderón había pedido que el partido defendiera las alianzas políticas. Cuando el resto de sus correligionarios la desmintieron, sólo atinó a decir: “Bueno, pero no se enojen”.
Ante la violencia incontrolable en algunas ciudades del país y la falta de resultados de las autoridades, el Presidente trató de dar un mensaje de “calma que no panda el cúnico”, y removió/renunció a Arturo Chávez Chávez para proponer a Marisela Morales Ibáñez como nueva Procuradora General de la República. Sólo le falto al Ejecutivo decir que el hecho de que Chávez Chávez no haya tenido los resultados esperados, fue algo “intencional porque mis movimientos están fríamente calculados”.
Se espera que una vez que el Senado apruebe el nombramiento de Morales Ibáñez “no le den ñáñaras” y aplique mano dura en la Procuraduría General de la República.
Como todo se pega, se supo que el espíritu del Chavo del Ocho contagió al embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual y cuando explicaba el motivo de su renuncia decía: “es que no me tienen paciencia” ni el Presidente ni el Ejército ni la Iglesia ni los medios ni los legisladores y se fue con un piiiiii piiiiii.
Por todo ello, cuando los mexicanos son testigos de los políticos que hay en el país, mueven la cabeza de un lado a otro y con voz de angustia se preguntan: “Y ahora, ¿quién podrá defendernos?”.