Otra vez Sandoval
El órgano de difusión de la Arquidiócesis de Guadalajara publicará un texto criticando las modificaciones al Artículo 1° de la Constitución.

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Y va de nuez. Juan Sandoval Íñiguez y sus absurdos, pareciera que le resulta inevitable enfrentarse a su demonio favorito, que no el Diablo, sino su propio juicio. De nuevo contra la homosexualidad, de nuevo la analogía fácil pero que genera polémica.
Mañana comenzará a distribuirse El Semanario, vía de difusión de las actividades de la Arquidiócesis de Guadalajara. Ahí, un cardenal inspirado, aunque exprimiendo un discurso muy del lugar común de la homofobia, critica ahora las modificaciones aprobadas por el Congreso de la Unión, y que por fin hará que se agregue al Artículo 1o. de la Constitución del país, el término “preferencias sexuales”, como causal para no discriminar a ningún ciudadano.
El cardenal, muy en su tradición, escribe que esto se vuelve un gran peligro: “Al quedar las preferencias sexuales protegidas, se abre la puerta a toda clase de irregularidades y aberraciones, porque cabe señalar que existen preferencias sexuales muy aberrantes, por ejemplo el caso de la pedofilia, la zoofilia, entre otras...”
Y no, no es la primera vez. Tampoco es que sorprenda, pero lo interesante de éste tipo de declaraciones, es que se convierten en discursos que generan discriminación. En ese mismo sentido se había expresado cuando en el DF se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, incluso acusó a Marcelo Ebrard de haber “maiceado” a la Asamblea Legislativa para lograr la aprobación de tal iniciativa. Incluso la discusión llegó al área penal, “se me acusa, que lo pruebe” decía el jefe de Gobierno capitalino, hasta hubo demanda de por medio. Decía Marcelo Ebrard en aquel entonces, hace apenas unos meses, en realidad, que no podía permitirse que los líderes religiosos señalen y persigan a quienes actúan contra lo que ellos consideran debería ser. El eterno propósito de algunos, para decidir por y para el resto qué es lo correcto.
Esta vez, aunque no hay acusaciones, el cardenal invita a la población a que recurra incluso a abogados, para que defiendan sus derechos. Y es que justo con la modificación al Artículo 1o., también llegó una al 3o. que detalla que la educación que debe impartirse en las escuelas, debe sujetarse a una “ideología de género”, que enseñe desde los primeros años de escuela, el respeto por género y preferencias sexuales. Y al cardenal, le parece necesario que eso no suceda. Los niños no deben exponerse a una educación que les enriquezca el espíritu con ideas tan básicas como el respeto hacia el resto... hacia el prójimo, usando su terminología.
Parecería innecesario escribir de nuevo sobre estos disparates escritos por Sandoval Íñiguez, pero en pleno siglo XXI, el tema de la sexualidad sigue teniendo enormes abismos para lograr su entendimiento. Ayer leía sobre Jair Bolsonaro, un político brasileño que dio nota hace un par de días, porque, siendo él uno de los nombres más importantes de la política de Brasil, al menos el más polémico, dijo en un programa de televisión que la idea de tener un hijo jamás pasaba por su cabeza porque los suyos “han sido bien educados”, como si una cosa tuviera que ver con la otra...aunque es así en la cabeza de Sandoval Íñiguez...