La carta de Beatriz Paredes

Los partidos pueden tener acceso al padrón electoral pero, de acuerdo con el artículo192 del Cofipe, es exclusivamente para su revisión y no pueden usar dicha información para fines distintos.

Esta semana recibí una carta de parte de Beatriz Paredes. En ella la ex presidenta del PRI hace un corte de caja sobre sus tres años al frente del partido. La carta venía dirigida a mí, pero con un error en mi segundo apellido.

El mismo error que tiene mi credencial de elector. Es un error demasiado exacto para ser una casualidad. Cotejé con familiares y amigos y ellos también recibieron la carta de Beatriz.

No me queda la menor duda de que esa carta le llegó a varios de los mexicanos que conforman el padrón del IFE, lo cual es un delito electoral.

Los partidos políticos pueden tener acceso al padrón electoral pero, de acuerdo con el artículo 192 del Cofipe, este acceso a la base de datos del padrón electoral y a las listas nominales es exclusivamente para su revisión y no pueden usar dicha información para fines distintos.

También el artículo 171 del Cofipe especifica que “los documentos, datos e informes que los ciudadanos proporcionen al Registro Federal de Electores, en cumplimiento de las obligaciones que les impone la Constitución y este Código, serán estrictamente confidenciales y no podrán comunicarse o darse a conocer, salvo cuando se trate de juicios, recursos o procedimientos en que el Instituto Federal Electoral fuese parte”.

Una vez más tenemos a los partidos políticos violando leyes electorales en un México en donde la ley es letra muerta.

Partidos, en este caso el PRI, que a los últimos que respetan es a los ciudadanos.

Suficiente propaganda recibimos de los partidos a través de sus spots como para tener que estar abriendo cartas de los candidatos en la dirección que le dimos al IFE para poder votar.

Por donde la veamos, los ciudadanos salimos perdiendo. Todos los jueves en mi programa de televisión, Paralelo 23, hay que dejarle cinco minutos, de 7:00 a 7:05, a los spots de los partidos.

Es por cumplir con la ley electoral y ni un centavo de esa propaganda se va a la empresa para la cual trabajo, como acusan algunos en Twitter cada vez que llegan estos minutos de los partidos los jueves.

Pero esos spots gratis que reciben les son insuficientes ahora y, violando el Cofipe, utilizan nuestra dirección y otros datos de la credencial de elector para ser bombardeados con más propaganda.

Yo no le di mis datos al Instituto Federal Electoral para que los partidos políticos pudieran enviar su propaganda hasta mi casa.

Esperemos que las autoridades electorales estén a la altura para revisar el caso y aplicar las sanciones correspondientes.

Apostilla: Al escuchar el grito de “No más sangre” y “Estamos hasta la madre”, dirigidos hacia el presidente Calderón en la marcha nacional del miércoles, quedó claro que la delincuencia nos está agarrando divididos a los mexicanos en el peor momento. Justo cuando esos gritos de queja tendrían que dirigirse hacia los criminales. En este escenario perdemos todos, menos la delincuencia.

        En Twitter:

            @AnaPOrdorica

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