La democracia, espejo de la justicia
Darnos cuenta de nuestro valor más allá del servicio que estamos dispuestas a dar al interior de la casa y con nuestras familias, ha sido una toma de conciencia ardua. Se ha logrado gracias al estudio, la educación y el ejemplo de muchas mujeres que han luchado por la igualdada través de la historia.
Democracia debe significar la participación de todos y todas, en igualdad de condiciones en la organización social, política y económica del país. Para lograrla las mujeres hemos realizado una lucha no sólo hacia afuera, en el ámbito público, sino también hacia adentro, en el ámbito privado. Darnos cuenta de nuestro valor más allá del servicio que estamos dispuestas a dar al interior de la casa y con nuestras familias, ha sido una toma de conciencia ardua. Se ha logrado gracias al estudio, la educación y el ejemplo de muchas mujeres que han luchado por la igualdad a través de la historia.
Desde diferentes frentes se ha perseguido la inclusión de las mujeres en los ámbitos político, económico, religioso, literario y en la historia del conocimiento. Como decían en China, somos la mitad del cielo; mas hemos sido una mitad del cielo invisible. En el ámbito político, gracias a las demandas e insistencia de los grupos feministas, algunas mujeres han llegado a la Cámara de Diputados. Mujeres capaces, brillantes y aliadas al movimiento de las mujeres, a la causa de alcanzar una democracia plena, de vivir una democracia sustantiva.
Las excluidas, sin embargo, hoy estamos de manteles largos porque gracias al trabajo de mujeres y hombres congresistas, en la Comisión de Equidad de género de la Cámara de Diputados se empieza a ver la luz al final del túnel.
Se han aprobado dos iniciativas, una para reformar la Ley General de Planeación, que había sido propuesta por la Comisión de Equidad de Género del Congreso anterior (LX Legislatura). Se trata de la reforma a esa ley (reglamentaria del artículo 26 constitucional) y consiste en establecer que, en todos los planes y programas (nacionales, estatales, sectoriales, especiales e institucionales) y en sus respectivos presupuestos (léase dinero) se incorpore la perspectiva de género.
La segunda iniciativa de la Comisión de Equidad de Género del Congreso actual (LXI Legislatura) aprobó la iniciativa de ley para reformar la Ley de Presupuestos y Responsabilidades Hacendarias, “que establece la transversalidad del presupuesto en materia de género, indígenas, grupos vulnerables y ciencia y tecnología, con candados para que no se reduzcan los montos, y para que no se reorienten o reasignen los recursos, además de que se puedan conocer con toda transparencia los recursos y se evalúe su desempeño” (carta de la diputada María Teresa Incháustegui al grupo de Mujeres en Plural, 1 de abril de 2011).
Estas dos iniciativas se complementan porque plantean acciones que promueven la igualdad. La democracia que deseamos las mujeres debe dar a todos y todas un trato igual y aplicar la justicia en la distribución de los recursos y las acciones del gobierno y establecer los candados necesarios para evitar la simulación o el simulacro.
Justicia es un indicador del tipo de democracia que se ejerce y hay esperanzas en México para que la democracia sea el espejo del gobierno que deseamos todos y todas.
*Doctora en historia y directora del CIESAS, Pacífico Sur, Oaxaca.
