Lo inconcebible
Bejarano. Con la llegada de Dolores Padierna a la Secretaría Nacional del PRD era inevitable que su esposo regresara públicamente a la vida partidista. Después de finiquitar cualquier posibilidad aliancista con el PAN del Estado de México, el fin de semana se anunció ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Bejarano. Con la llegada de Dolores Padierna a la Secretaría Nacional del PRD era inevitable que su esposo regresara públicamente a la vida partidista. Después de finiquitar cualquier posibilidad aliancista con el PAN del Estado de México, el fin de semana se anunció el regreso de Bejarano como parte del grupo encargado de las decisiones que se toman para encauzar al partido para el 2012. Será, pues, parte del Comité Político Nacional y hasta cartera le tocó —¡ah, humor negro!—. Qué cosa tan predecible, qué cosa tan inconcebible. Pero no olvidemos que al interior del PRD, sobre todo en el ala lopezobradorista, son especialistas en autogolearse... y autoelogiarse, que hasta con aplausos recibieron a Bejarano en su nuevo cargo. Aunque siguiendo con el humor negro, se me ocurre que la decisión de su reingreso a los cargos pagados con dinero público, se deba a lo que René expresa en la biografía de su página web: “René Bejarano es una de las figuras fundamentales para comprender las raíces del cambio político, que en muchas ocasiones se han impulsado desde el Distrito Federal, y que ha vivido el país en los últimos 25 años...” Tan ufanos ellos (él principalmente), tan desmemoriados los otros, que creen necesitar a un personaje como El Señor de las Ligas para encaminar al partido en esta época electoral que se aproxima.
El pueblo sitiado. Otra postal de lo inconcebible: la localidad de Jicamórachi, ubicada en Uruachi, Chihuahua, está, literalmente, en manos de sicarios. Las 150 familias que habitan, o habitaban, ahí, han salido despavoridos buscando refugio tras la llegada de estos criminales. Y es que no llegaron en son de paz, sino con la clara intención de apoderarse del poblado, incendiaron casas y hasta cancelaron las actividades escolares. ¿Y las autoridades? Brillando por su ausencia y hasta con oídos sordos. Haciéndose los desentendidos. No hay una versión oficial de lo que sucede en Jacomórachi. Han sido valientes ciudadanos de la localidad quienes han hecho pública la situación en espera de alguna reacción y acción de parte de sus autoridades, que parecen más asustadas que los habitantes de esa población...
El SME. Vaya lunes, vaya formas. El Sindicato Mexicano de Electricistas armó un gran y desafortunado show sobre el Circuito Interior y Marina Nacional, a las afueras de las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad. Cuatro vehículos quemados, granaderos rodeando el performance de los ex electricistas, bomberos a los que se les cerró el paso para sofocar el fuego provocado, gases lacrimógenos como herramienta de intimidación y la amenaza de continuar con estas manifestaciones hasta que Martín Esparza y compañía decidan si han sido cumplidas sus peticiones. Hasta tuvieron la ocurrencia de exigir la liberación de los detenidos a causa del numerazo armado en los alrededores de la CFE. El acto inconcebible del abuso al derecho a manifestarse. Fue sólo hasta que Marcelo Ebrard por un lado, y Blake Mora por el otro, les prometieron todo el peso de la ley sobre sus personitas, que los electricistas se dieron cuenta de los verdaderos costos que podían traer consigo sus actos de vandalismo. Y, entonces, se inventaron la versión: “No fuimos nosotros, fueron unos infiltrados”. ¡Ay, sí, ajá!
Las fosas y sus cuerpos. El jueves nos enterábamos del descubrimiento de otras fosas en Tamaulipas. En la localidad de San Fernando se encontraron 72 cuerpos, en una aterradora coincidencia con los hechos de agosto pasado, y este fin de semana fueron hallados otros dieciséis en cuatro fosas distintas, para sumar 88 cadáveres (de mexicanos, dicen por el momento las autoridades). Y comienzan a apilarse las denuncias por la desaparición de guanajuatenses, cuyo autobús fue retenido por criminales a finales de marzo y de nuevo la línea a investigar trabaja en ello para, al menos, lograr la identificación de los cuerpos. El horror, el relato de una pesadilla que parecería escrita para suceder en otro lado que no fuera la vida real…
Así empezamos la semana, como los espectadores de lo inconcebible…