El Warrior en la tuitósfera
Ser dueño de un semblante de pocos amigos puede resultar un atributo muy conveniente para un contralor interno. Así no gasta el tiempo en dar explicaciones. Gregorio El Warrior Guerrero Pozas no se anda con mamilas ni le hace al ensarapado. Fue designado contralor interno ...
Ser dueño de un semblante de pocos amigos puede resultar un atributo muy conveniente para un contralor interno. Así no gasta el tiempo en dar explicaciones.
Gregorio El Warrior Guerrero Pozas no se anda con mamilas ni le hace al ensarapado. Fue designado contralor interno del IFE por la Cámara de Diputados hace casi dos años. Apenas llegó y desde su ventana en la página oficial precisó su misión: “Inhibir la corrupción en la gestión y ejercicio de los ingresos, gastos y recursos” del Instituto.
¿Así o más claro?
Allegados del IFE comentan que “El Warrior Guerrero trae abierta línea madreadora y de acoso contra el C. consejero presidente”, Leonardo Valdés Zurita. Y sotto voce agregan: “Así se lo ordenaron en San Lázaro”.
Si es así (suponiendo sin conceder, frase con derecho de autor para los abogados), ¿para qué le ayudan a cumplir su cometido desde las entrañas de la Junta General Ejecutiva del organismo? ¿Quiénes le facilitan la zapa al implacable inquisidor administrativo?
¿Qué es eso de erogar en 45 días 406 mil pesos de recursos públicos para “monitorear en tuiter el pulso de la sociedad”? (sic).
¿Se necesitan estudios millonarios para medir obviedades?
Sólo quien no twittea ignora que la voz ciudadana y cualquier otra voz en esa red social es la que cada quien desea escuchar o atender. Por su masividad creciente, la red es una representación virtual de la vasta e imperfecta voz internetizada de una sociedad. De sus modos. De sus miedos. De las contradicciones, usos y costumbres de quienes acceden a la tuitósfera.
Fortalecer la autoridad moral de un árbitro electoral capaz de resistir los vendavales de 2012 podría ser una prioridad y un objetivo estratégico para los mandamases que deben cuidar del IFE. Ya les marcaron falta con el cochinito de 348 millones de pesos para organizar un improcedente Fondo de Modernización Inmobiliaria. Y ahora esto.
¡Aguas! Acoso o no, podríamos tener en 2012 un Ifecito debilitado, incapaz de dirimir la madre de todas las batallas electorales. En lugar de un IFE fuerte y respetado, uno desprestigiado, fatuo, con autoridad menguada, presa de las estratagemas de los partidos. Pero también de su propia laxitud y debilidades. Así como van las cosas, el IFE corre el riesgo de convertir en naufragio la efectividad del sufragio. ¿Qué tal si van ordenando un estudio que descubra la ecuación matemática para atinarle a un gasto racional y austero, propio de una democracia emergente?
Dicho de otra manera: Déjense de mamilas con cargo al Presupuesto.
Bien harían también los diputados de PRI, el PAN y el PRD en ponerse de acuerdo y designar a los “3consejeros3” faltantes desde agosto del año pasado en el organismo electoral.
DE MEMORIA. Murió don Jorge Díaz Serrano. Del ingeniero se podrán decir y contar muchas historias. Que fue socio de George Bush. También de Abel Quezada. Que fue alcohólico. Que a los 52 años obtuvo una maestría en historia del arte. Que era tan inmensamente rico que no necesitaba echar mano de los fondos públicos para aumentar su cuenta corriente. Que por eso fue director de Pemex. Que en su tiempo fue considerado el padre del petróleo mexicano. Que convirtió a nuestro país en la cuarta potencia petrolífera mundial. Que le tocó el descubrimiento del yacimiento de Cantarell, el segundo más grande del mundo. Que administró la abundancia. Que triplicó las ventas del oro negro sobre el que navegó la economía. Que su amigo José López Portillo pudo haberlo hecho candidato presidencial. Que Miguel de la Madrid lo acusó de fraude por 34 millones de dólares. Que pasó cinco años en prisión. Que pagó una deuda ajena. Que su cercanía con el poder absoluto fue su perdición. Que se casó en la cárcel con Helvia Martínez Verdayes, la modelo de Juan Fernando Olaguíbel para la estatua de la Diana Cazadora. Que murió pobre, solo y enfermo. Cómo olvidarlo.
Twitter: @JoseCardenas1
