Agua, luz, Senado y Gaudí

El agua sube y el agua baja. No solamente por la lluvia sino por los precios, inconformidad y peleas. En el Distrito Federal Ebrard bajó los precios y hasta ordenó devoluciones de pagos, lo cual no suele suceder en los estados de la zona conurbada a la capital. Hay de ...

El agua sube y el agua baja. No solamente por la lluvia sino por los precios, inconformidad y peleas. En el Distrito Federal Ebrard bajó los precios y hasta ordenó devoluciones de pagos, lo cual no suele suceder en los estados de la zona conurbada a la capital. Hay de pobres a pobres y de ricos a ricos. No todos los “pobres” de la economía informal son tan pobres, ni todos los “ricos” son tan ricos. En países del primer mundo, el nuestro todavía no llega a eso, pobres y ricos pagan impuestos, cada quien según sus ingresos. Y los campesinos que tan injustamente viven en incondiciones infrahumanas no los pagan ni aquí ni allá pero aquí tenemos, víctimas del hambre, a más de 45 millones de mexicanos.

Además del agua, la luz también sube para todos. Sube la luz de la actual Comisión Federal de Electricidad, independientemente de aquellos altos precios de Luz y Fuerza del Centro, cuyo sindicato persevera en la lucha por resucitarla. En tanto la Comisión informa que 29 municipios le deben más de 800 millones de pesos. Intolerable.

Por su parte, los políticos siguen proponiendo cambios, intercambios, alianzas, no alianzas, nombres de los de antes que reviven y de los de ahora que se lanzan en tanto que asaltos, secuestros y asesinatos proliferan. Ante esto, ¿cómo hablar de cultura, cómo hablar de arte? Pero, ¿de dónde surgieron pobreza extrema y resentimientos por hambre y malos tratos? Sin que ello justifique los crímenes, emergieron de la miseria y ésta vino de la ignorancia.

Arte y cultura son indispensables para quienes nunca tuvieron acceso a ello. Debieron aparecer en el horizonte de los más pobres desde hace siglos, pero no fue así. Si analizamos de dónde surgieron odios y resentimientos vemos que su fuente nefasta fue la pobreza, a su vez causada por la ignorancia. Pero un asesinato no se efectúa por ignorancia, sino por venganza; se efectúa por resentimiento, males y hambre de sexenios pasados que no han podido ser superados, perseveran.

Más que nunca debemos insistir en la cultura y el arte. Como medios de difusión, la radio antes que la televisión porque la radio informa por la mañana de lo que la televisión dice en la noche y porque en la televisión —admirable invento no siempre bien aprovechado— son nefastas las escenas del asesino en turno balbuceando, baboseando sus criminales sandeces, o del locutor erigido por algunos en estrella de cine mientras lee un texto en el telepronter.

En cuanto al Senado, pagó en dos años más de 59 millones de pesos por el edificio de su nueva sede y no funciona bien y hasta se inundó. Es de lamentarse.

Escribo estas líneas el domingo 24 de abril y se publicarán pasado mañana, el martes 26. ¿Los burócratas ya habrán regresado de vacaciones, aunque probablemente no todos? ¿Y los políticos? Para mal o para bien, seguirán en su lucha, algunos por ideologías y otros para su escalada personal. Eso no se acaba hasta que sean elegidos los candidatos y después de elegidos, tampoco. Y tampoco cuando ya haya nuevo presidente y nuevos nombramientos.

Insisto en la lucha contra la ignorancia y dedico al arte las líneas que siguen. Pienso en Gaudí y en el incendio, la semana pasada, de la iglesia, ahora ya basílica, La Sagrada Familia, en Barcelona. Obra de arte mundialmente admirada del arquitecto catalán Antoni Gaudí (1852-1926), nacido en Reus y enterrado en la cripta del templo que no pudo terminar de construir. Incendio sin muertos ni heridos, pero con desalojo de mil 500 turistas, lo cual muestra la admiración mundial por la obra del artista que ya en su época descolló como maestro en la arquitectura modernista. Construyó también el palacio Güell, con innovaciones en la estructura consideradas audaces en su época, y la Casa Milá, con líneas curvas en la fachada, llamada La Pedrera, en el Paseo de Gracia, de Barcelona.

En la obra de Gaudí se reúnen elementos neogóticos y barrocos surgidos cuando ya en Estados Unidos eran una realidad los modernos, enormes edificios. Trató el artista de oponer un concepto nuevo de la arquitectura a la estructura moderna basada en planos y líneas. Para ello resolvió problemas mecánicos al preferir las líneas curvas a las rectas y creó obras consideradas atrevidas, que a la fecha siguen siendo apreciadas por su creatividad y belleza.

Entretanto en Estados Unidos los llamados republicanos piden militarizar la frontera en México por considerarla “un tercer frente de guerra”. Y si lo piden, lo lograrán. Aunque en la práctica ya existía con la muerte de mexicanos que pretendían entrar al país del norte y fueron víctimas de disparos tanto de allá como de acá de este lado. Ahora será peor. Los llamados republicanos se oponen a las democracias. Allá en su tierra cuando Obama les ofrece amistad le contestan que harán todo lo posible para que no se reelija como presidente.

Se termina el espacio de esta remesa. En nuestro México lo que ahora cobra fuerza no es el arte sino los chismes políticos.

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