Adoptando a Mayath
Chamán llegó a mi vida rehabilitado, entrenado y completamente equilibrado
Como muchos de mis lectores saben, hace poco llegó a mi vida una peludita que se llama #Mayath y a quien adopté en el Refugio Franciscano. Quiero contarles mi experiencia porque soy una abanderada de la esterilización a tiempo y de la adopción, pues me parecen espantosos los criaderos de perros que, con el pretexto de una “raza exclusiva”, traen y traen más perros al mundo que probablemente terminarán en las calles, atropellados, abandonados y muertos de las maneras más crueles y terribles.
Chamán fue mi perro durante casi 12 años, fue mi fiel compañero, mi consuelo cuando peor me sentía, llegaba a mi lado con su hueso de trapo intentando hacerme sonreír... siempre lo lograba; nunca me abandonó; sin embargo, cuando era pequeño, en Atlanta le tronaron un palo de escoba en la cabecita y le reventaron un oído. Toda la vida sufrió porque no podía nadar en paz, el agua le lastimaba el oído y esto a causa de la cantidad de criaderos de labradores que hay y que los colocan según el mejor postor. Chamán terminó en un refugio de donde lo rescató un querido amigo que me lo regaló. Sin embargo, Chamán llegó a mi vida rehabilitado, entrenado y completamente equilibrado; Mayath no.
Fue a finales de febrero cuando decidí encontrar a mi nueva compañera de vida, entonces me lancé al refugio para escogerla según lo que dictara mi corazón. El amor fue instantáneo: en cuanto la vi supe que era mía. Su historia: encontrada en la carretera abandonada, con hambre, frío y en peligro de ser atropellada. Cuando llegó a mi casa era una bolsa de huesitos aterrorizada con cualquier ruido que hubiera alrededor, tenía la cola taaaaan entre las patas que parecía machito, no la sacaba por nada, se le aceraban y se ponía arisca... en fin... ¡qué no habrá pasado, la pobre! Hoy es una perrita perfectamente rehabilitada, con los miedos normales que tiene cualquier animal y con su cola en alto, orgullosa. No tiene raza más que unos hermosos ojos azules con los que me despierta cada mañana. No tiene pedigree, pero parece que me entendiera cuando le hablo; no está tatuada, pero ha dejado mi corazón marcado de por vida.
Un perrito cósmico, racita única, criollo, streeter o como mejor les guste llamarlo tiene la misma capacidad de ser un maravilloso animal de compañía que un perrito súper fino. Poseen una intuición que no tienen los que nacen en cuna de oro y un instinto desarrollado según la ley de la calle. Son ganadores, son sobrevivientes, son la punta de la cadena alimenticia. Perros que han driblado coches, que han sobrevivido golpes, que han logrado pasar la crueldad humana, que han peleado por comida, por agua... son supervivientes.
Existen cientos de refugios e instituciones que dan en adopción, el chiste es no perder la paciencia porque es más fácil sacar la tarjeta de crédito que pasar el proceso de adopción. Este proceso consta de visitas, preguntas y evaluaciones para que el animal en cuestión quede en el mejor hogar posible, pero mucha gente se desespera porque quiere a su perro ya. Yo me tardé una semana en tener a mi chiquita, y aunque soy donadora de mi tiempo para el refugio entre otras instituciones pro animal, igual me hicieron pasar por el proceso adecuado de adopción. Una vez llenamos todas las solicitudes, revisaron que mi casa fuera óptima para darle buena vida a mi nueva peludita, pude ir por ella y traerla a su nueva morada.
No tengo palabras para describir mi satisfacción, no tengo adjetivos para adornar las alegrías que trajo #Mayath a mi casa y aunque jamás dejaré de extrañar a mis compañeros del pasado: Chamán, Tacha, Laika, Gandy... siempre un nuevo amor te distrae y te llena de cosas bonitas que alivian un poco el dolor.
Esta columna está dedicada a todos esos seres que nos hacen cada día sonreír, que con cola alegre nos regalan momentos inolvidables, a todos esos seres que se convierten en parte de nuestra familia... nuestros animales de compañía; y también a Mayath que hoy justamente cumple un añito de vida (tentativo).
ESTERILIZA A TUS ANIMALES, NO LOS CRUCES, DALES BUENA VIDA, ADOPTA Y RETRIBÚYELES SU AMOR CON MÁS AMOR.
@AlasdeOrquidea
