A un mes para terminar el año, las cosas en nuestro mercado no han ido mal
- En medio de las fiestas, siempre hay algo qué hacer.
- Si el IPC cierra 2010 en 37,000 puntos, habrá ofrecido 15%, que no está mal.
Ahora sí, ¡la Navidad llegó! Esta afirmación la hice en la Consejería del 1° de octubre pasado, a raíz de una visita a un centro comercial y encontrarme con los primeros asomos de adornos navideños, lo que ahora predomina en los comercios en todo el país. Y con la Navidad llega la fiesta, las comidas corporativas, las de los amigos, las de las familias. Esto suele traer un ambiente de relajamiento en la actividad, al menos en apariencia, porque lo que yo he registrado en los últimos años (varios ya) es que durante diciembre la actividad no disminuye del todo y a muchos nos mantiene pendientes de lo que ocurre alrededor del mundo. Y como están ahora las cosas, pues tal posibilidad existe.
Hay cabos sueltos -unos más largos y gruesos que otros- y que son susceptibles de ser tomados para intentar atarles, lo que a los que trabajamos en esto de los mercados y la economía, la información, el análisis y su comunicación, nos fuerza a mantener una parte de la vida en estos tópicos, por más que queramos aislarnos. Yo haré mi mejor intento por realizar lo anterior (aislarme unos días), pues, al final del camino, nadie juega el partido al mismo ritmo siempre (salvo el Barcelona del lunes pasado; pero es un asunto excepcional, incluso para ese equipo; supongo).
Hace un rato alguien me preguntó cuál es el nivel de cierre del IPC que espero para este año y cometí el semierror de darle una respuesta. Digo que fue un semierror porque lo que hice fue dar un rango: entre 37,000 y 37,500 puntos, si no hay desastre mayor en estos días que faltan para concluir 2010, aclaré (en días recientes en este espacio, reconocí el acierto de aquellos colegas que vaticinaron que el IPC podía cerrar el año en 38,000 puntos). Un error completo sería haber dado un sólo dato, pero aun así, lo que ofrecí es un rango muy estrecho, de tal suerte que le considero un semierror de mi parte. Dar un sólo dato lo único que garantiza es que uno se va a equivocar, pues se tiene una y sólo una oportunidad de acertar: que las cosas pasen como uno dice. Esto implica que las probabilidades en contra son todas, menos una: la que uno eligió como respuesta absoluta.
El rango que mencioné no está muy lejos de donde se encuentra ahora el mercado mexicano, que en los días recientes ha corregido un poco su trayectoria alcista de manera moderada. Esta baja hace más sostenible el alza, lo que, dicho en palabras normales, es "echarse para atrás, para agarrar vuelo". El punto importante es qué tanto vuelo y hasta dónde dura éste. Después del alza de 20% entre finales de agosto y finales de noviembre, la idea es que en el corto plazo el mercado baje y después recupere para que alcance la meta que mencioné. Si así fuese, pues habría alguna posibilidad de trading en los días cercanos, es decir, que bajara un poco más para posicionarse entrando a comprar, en espera de eso que en el mercado ha recibido el título del Santa Claus Rally, que ojalá se diera, aunque fuese entre los 36,000 y los 37,000 puntos del IPC. Puede parecer un recorrido corto, pero si ocurre entre ahora y el fin de año, la rentabilidad es muy buena. En cualquier caso se está operando en contra de un rendimiento altísimo de los pasados tres meses (20% en ese plazo) y un muy decente 15% en el año, si el IPC terminara alrededor de los 37,000 puntos.
Así que la cosa no ha estado mal para el año, como suelo decir, salvo desastre, que no se puede descartar por las condiciones que vivimos en estos días alrededor del mundo. Los resultados de cada quien, pues, son cuestión individual, es decir, de los elementos que mencioné ayer: el vehículo, el estado de la carretera y la habilidad del piloto. Yo no me quejo, aunque, en mi caso, sé que pudo haber sido mejor. Suerte.
