“Me quité un peso de encima, ahora soy libre”, dice Jorge F. Hernández a Pascal Beltrán
En entrevista con Pascal Beltrán, el escritor Jorge F. Hernández dio su versión de los hechos

"Me quité un peso de encima, ahora soy libre de escribir, leer y hacer dibujitos”, aseguró el escritor Jorge F, Hernández, al hablar de su cese como ministro para Asuntos Culturales de la Embajada de México en España.
En entrevista con Pascal Beltrán para la Primera Emisión de Imagen Radio Multicast, el escritor Jorge F. Hernández habló sobre su destitución y los conflictos en la Cancillería de España.
Después de más 17 llamadas, por fin, el director ejecutivo de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Enrique Márquez, le informó de su cese, efectivo a partir del día anterior, sin consultar a la embajadora mexicana María Carmen Oñate Laborde, señaló el escritor.
Indicó que se publicó un comunicado con fe de erratas, donde se le acusa que durante una reunión privada se refirió “en términos muy ofensivos” a Oñate Laborde, cosa que expuso Hernández, es “totalmente falso, porque Oñate es una dama”, que siempre ha respetado su trabajo y su libertad de expresión.
Jorge F. Hernández agregó que es absurdo el argumento de “misoginia”.
Nos quieren pegar donde más duele, donde uno queda indefenso por el solo hecho de ser hombre”, dijo a Pascal Beltrán. E indicó que él siempre ha defendido y defenderá los derechos del sexo femenino.
El escritor criticó el hecho de que se haya recurrido a “un ardid” para cesarlo: “me pueden correr por cualquier otra cosa, por gordo, por feo, pero nunca por misógino”, insistió.
En un primer comunicado, la secretaría de Relaciones Exteriores, dijo que “Dirección quiere dar a conocer que el día de ayer fue solicitada la cancelación del escritor Jorge F. Hernández”, quien “en fechas recientes, desafortunadamente incurrió en comportamientos graves y poco dignos de una conducta institucional que nos llevaron a solicitar a la Secretaría el término de su contratación”.
En un segundo comunicado, la SRE eliminó del texto la palabra “graves” para calificar los comportamientos del escritor.
Jorge F. Hernández consideró que lo verdaderamente grave y “una bajeza”, es utilizar como pretexto para despedirlo a la embajadora y citar una reunión privada, donde solo se encontraban amigos personales y sus esposas.
Incluso, precisó Hernández, Enrique Márquez se enteró de la reunión, porque él se lo informó.
Asimismo, confirmó que, hasta el día de hoy, no ha recibido ningún documento oficial sobre el término de su contrato, pero él, se dio por cesado después de hablar con el director ejecutivo de Diplomacia Cultural, quien dijo: “se adelantó al trámite oficial”.
Jorge F. Hernández señaló que el problema real fue la publicación de un artículo, donde contradecía al actual director de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública Max Arriaga, quien afirmó en una ponencia que ‘leer por placer es un acto de consumismo capitalista’.
Hernández en su columna Agua de Azar, defendió la lectura como una actividad placentera, de “quienes leemos por insomnio, para viajar sin maletas a cualquier paisaje y sin reloj a cualquier hora y época; hablo de los que leen en voz alta para compartir una trama y los que leen en silencio para hablar con dioses, ligarse a una musa o matar a un tirano”.
Por supuesto que se puede leer bajo la muy ideologizada militancia del errado o confundido bibliotecario improvisado que acaba de clamar algo en torno al consumismo capitalista como afán opuesto a quienes creen que leyendo reviven Playa Girón o las heridas de Camboya, cuando en realidad su tufillo más bien apesta a Pol Pot (que no es precisamente un guiso inglés), ese demente que pintó en letras rojas la condena fanática contra todo aquél que llevara lentes, gafas p quevedos de diversas dioptrías ‘pues revelan que se trata de un lector’”.
En tono sarcástico dijo que por conocimiento y por aprender, la gente debe “agarrar placer a la lectura porque si no reprueban”.
Hay que leer hasta los instructivos… para no quemar al perro en el comal”, sostuvo el escritor.
Cuestionado sobre si es posible ser funcionario e intelectual en este país, dijo que ambas cosas pueden coexistir en una democracia, donde no se privilegien “castas ni sectas” y todos tengamos voz y voto y “leamos, porque los libros son la mejor fuente para descubrir cómo luchar contra la mentira y el autoritarismo”.
Finalmente, señaló que, como escritor, aprovechará las letras para defenderse.
El escritor adelantó que este lunes, publicará en el diario “El País” un artículo donde dará su versión de los hechos.
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