Sale gobernador de Chihuahua del hospital tras percance en helicóptero
El mandatario César Duarte Jáquez se recuperó rápidamente de las lesiones que sufrió al caer la aeronave donde viajaba

El gobernador reflexionó sobre el accidente y reconoció que junto con su esposa volvieron a nacer y se les dio una nueva oportunidad de vivir.
CHIHUAHUA, CHIH., 17 de agosto.- El gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez abandonó el hospital la tarde del lunes, luego que se recuperó rápidamente de las lesiones que sufrió cuando cayó el helicóptero en que viajaba con su esposa y Lolita Ayala.
Con una evidente alegría y sonriendo con todos los que salieron a encontrarlo a las afueras del hospital, el gobernador reflexionó sobre el accidente y reconoció que junto con su esposa volvieron a nacer y se les dio una nueva oportunidad de vivir.
El semblante del mandatario es alegre, aunque refleja un agotamiento producto de la convalecencia.
Una herida al lado derecho de la frente, con una sutura de 5 centímetros, aproximadamente, y el ojo derecho aun rojo y amoratado por el golpe, son las únicas evidencias visibles del accidente.
En conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, en el salón Gobernadores, el mandatario chihuahuense aseguró que la pericia del piloto, "y la voluntad del cielo fue lo que nos permitió estar aquí".
Esa pericia del capitandel helicóptero, Julián Berlanga, permitió que el accidente no fuera de mayores magnitudes y que el impacto no fuese mortal".
Habló con Lolita Ayala y dijo que ha platicado constantemente con ella, tanto que reveló una de las charlas, en que la periodista le dijo: " tenemos que celebrar juntos que nacimos el mismo día, el mismo año, a la misma hora y en el mismo lugar, por segunda vez".
Sobre la posibilidad que el accidente haya sido provocado, en un atentado dirigido contra él y su familia, Duarte Jáquez rechazó la versión, en principio porque en la zona de la sierra tarahumara donde se dio el accidente, es imposible que alguien haya dañado el rotor, como se manejó en algunas versiones periodísticas.
Ciertas informaciones indicaban que la aeronave, un helicóptero Bell 429, de siete plazas, había recibido el disparo de un arma de fuego en la parte del rotor o hélice trasera, lo que habría provocado el desplome.
Tajantemente el gobernador rechazó esta versión al decir que " el lugar donde sucedieron los hechos es prácticamente imposible que hubiese una acción que intentara afectar la integridad mía o de mi familia, lo que le puedo decir es que no tengo ningún elemento para pensar eso, las pláticas tienen lógica en lo que sucedió, esperamos el final del peritaje”.
Añadió que se hablaba de una de versión, que el mismo escuchó el sábado por la tarde, de que el rotor "había sido lastimado o dañado, y lo único que no se quemó de la nave fue el rotor y eso demuestra que fue un rumor".
Por la tarde, cerca de las 17:00 horas, el gobernador sostuvo una reunión con el gabinete en pleno, donde abordó temas propios de la administración, como es su informe de gobierno, entre otras, principalmente porque muchos funcionarios regresan de un periodo de vacaciones.
PROSIGUEN INVESTIGACIONES SOBRE LAS CAUSAS DEL ACCIDENTE
El fiscal general del Estado, Jorge González Nicolás, acudió al municipio de Balleza, donde sucedió la caída del helicóptero de gobierno, para coadyuvar con las indagatorias y precisar las causas o fallas que llevaron a la aeronave a su precipitación.
El piloto de la nave, Julián Berlanga, declaró inicialmente que se dio una falla en el rotor del helicóptero y que esto llevó a una falla general para sostener el vuelo, lo que derivó en la caída, pero que aun así le permitió maniobrar para evitar que el impacto fuese más fuerte.
El Fiscal General, junto con elementos de Aeronáutica Civil y de la Procuraduría General de la República, acudieron al lugar de los hechos para inspeccionar lo que quedó de la nave, ya que el 80 por ciento quedó reducida a cenizas, y fueron acompañados de ingenieros de la empresa Bell Helicopter, que por cierto ensambla este tipo de naves en la ciudad de Chihuahua.