Acusan a Dilma Rousseff de comprar votos

Partidos de la oposición denunciaron a la Presidenta por presunta compra de votos de cara a la votación de hoy en la que se dirimirá si el juicio político en su contra avanza al Senado

La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana a 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficit en 2014. Foto: Reuters
La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana a 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficit en 2014. Foto: Reuters
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La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana a 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficit en 2014. Foto: Reuters
La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana a 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficit en 2014. Foto: Reuters
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Partidarios de Dilma Rousseff se manifestaron ayer para expresar su rechazo a que la mandataria sea enjuiciada. Foto: AFP
Partidarios de Dilma Rousseff se manifestaron ayer para expresar su rechazo a que la mandataria sea enjuiciada. Foto: AFP
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El expresidente Luis Inácio Lula da Silva denunció a todos los que están detrás del presunto intento de “golpe de Estado”. Foto: Reuters
El expresidente Luis Inácio Lula da Silva denunció a todos los que están detrás del presunto intento de “golpe de Estado”. Foto: Reuters
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Detractores de la presidenta Rousseff marcharon ayer para exigir que se haga justicia y se apruebe el juicio político contra Dilma. Foto: AP
Detractores de la presidenta Rousseff marcharon ayer para exigir que se haga justicia y se apruebe el juicio político contra Dilma. Foto: AP
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BRASILIA.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, y el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva lanzaron ayer una dura ofensiva y lideraron febriles negociaciones para tratar de frenar el juicio de destitución de la jefa del Ejecutivo, quien fue acusada de comprar votos para librar la votación de hoy sobre el proceso de impeachment.

Partidos opositores brasileños denunciaron al gobierno de Dilma ante la Policía Federal por corrupción, por estar presuntamente ofreciendo a diputados cargos públicos de alto escalafón a cambio de que voten hoy en la Cámara baja en contra del enjuiciamiento de la mandataria.

Según informó ayer el portal del diario Folha de Sao Paulo, los autores de la denuncia son los partidos Demócratas (DEM), el Partido Popular Socialista (PPS), el Partido Laborista Brasileño (PTB), el Partido la Social Democracia Brasileña (PSDB) y el Partido Social Cristiano (PSC).

“Quieren condenar a una inocente y salvan a corruptos”, denunció Rousseff, mientras su predecesor y líder histórico de la izquierda afirmó en un acto popular en Brasilia que “a la élite brasileña no le gusta la democracia”.

La Cámara emprendió ayer su segundo día de debates, con intervenciones limitadas a tres minutos por diputado.

Entre tanto, partidarios y adversarios del impeachment preparaban manifestaciones masivas que hoy tendrán lugar en Brasilia, Sao Paulo, Río de Janeiro y otras ciudades.

Rousseff, de 68 años, llamó en un video difundido por las redes sociales a “seguir movilizándose”, para combatir “un golpe de Estado”.

De su lado, Lula llamó a “defender la democracia”, en un acto con más de mil seguidores vestidos de rojo que agitaban carteles que proclamaban: “No habrá golpe”.

La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana a 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficit en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.

El gobierno niega esas acusaciones y las atribuye a una conspiración liderada por el vicepresidente Michel Temer y el jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del partido centrista PMDB.

“La palabra ‘golpe’ estará para siempre grabada en la frente de los traidores de la democracia”, proclamó Rousseff en el video, en el que también acusa a Temer de planear la supresión de planes de ayuda social, como Bolsa Familia, emblemáticos de la era Lula (2003-2010) y de su sucesora.

La apertura de un proceso de impeachment requiere el apoyo de dos tercios de la Cámara baja (342 diputados de 513) y su ratificación por el Senado. En tal caso, Temer asumiría el poder y completaría el mandato hasta fines de 2018.

La balanza

La presidenta Rousseff permaneció en la residencia presidencial para negociar los apoyos de la votación de hoy en la Cámara, con la ayuda de Lula, que se marchó rápidamente del acto.

“Es una guerra de sube y baja, parece la bolsa de valores. En un momento están con nosotros, después ya no y uno tiene que conversar 24 horas por día”, explicó.

El expresidente fue designado jefe de gabinete de Rousseff, pero un juez bloqueó el nombramiento por sospechar que se trataba de una maniobra para librarlo de la justicia ordinaria que investiga si se benefició de la red de corrupción de Petrobras.

La tendencia reflejada en la prensa brasileña los últimos días mostraba que el péndulo se inclinaba en favor de los opositores, pero la noche del viernes esa ventaja se habría estrechado y hasta diluido, según Folha de Sao Paulo.