Dicen 'Aquí y Ahora'
Mariana Garza y Pablo Perroni actúan y producen esta obra, con la que se inaugura el Foro Lucerna

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de marzo.- ¿Quiénes creemos ser y quiénes somos realmente? ¿Cuántas veces queremos la vida de otro o ser otro y llenar nuestras carencias emocionales? La obra Aquí y ahora mantiene latentes estos cuestionamientos y profundiza en un tema paralelo: la usurpación de identidades.
Pablo Perroni, Mariana Garza, Concepción Márquez, Antón Araiza y Marco Antonio Silva recrean esta historia de 15 escenas, sin intermedio, en la que cada personaje busca y desea ser otro y somete al público a la confusión, la reflexión y la explosión de emociones que van del temor al misterio y a la risa nerviosa de lo que transcurre en escena.
“La obra tiene varias lecturas e interpretaciones como ojos la vean. Es un texto muy inquietante, podríamos decir que hasta perturbador. Se trata de una pareja que pierde un bebé y lo que le sucede después. Su relación se va gastando, olvidando, hasta que llega un momento en que no se reconocen.
La historia llega al grado de la ciencia ficción en el que no se sabe qué es verdad y qué está en la mente de los personajes. Entonces se hace referencia al título de Aquí y ahora: qué somos, quiénes somos, dónde realmente estamos, pues muchas veces estamos en el pasado o pensando en el futuro, y no en el aquí y ahora”, afirmó Pablo Perroni en entrevista con Excélsior.
El actor, quien con esta obra celebra 20 años de trayectoria y la apertura del Foro Lucerna, pisos arriba del recién inaugurado Teatro Milán, comparte el escenario con su esposa Mariana Garza. Ellos interpretan a una pareja, aparentemente feliz, que sufre un distanciamiento casi imperceptible, cotidiano, pero no es todo. Cada uno lleva consigo el dolor de una pérdida: ella, la de un hijo y la de su marido que trabaja mucho.
Y él, la de los padres que nunca tuvo, pero sobre todo que sufre la ausencia de la figura materna. Estas carencias serán el alimento de otra familia, una pareja mayor y su hijo de 35 años, quienes viven justo en el departamento frontal. Desde la primera vez que tocan la puerta sus intenciones son claras: llenar sus vacíos, robar esas vidas, invadir su intimidad y, sin saberlo, cumplir los deseos de esa pareja con resultados inesperados.
“Ellos no obtienen el resultado que esperaban. Todos están en esta búsqueda voraz, encontrando sus objetivos y sin ningún tipo de recato ni duda. Los vecinos incómodos, con la experiencia que tienen y desde la primera escena, muestran que tienen intenciones claras y que no van a parar hasta conseguir su objetivo.
Parece un plan muy estructurado de cómo van a lograrlo, pues parece que lo han probado en algún momento. Son pequeñas pistas las que da el texto, pues incluso dicen: ‘esta pareja está mejor que la anterior’, quizá los otros salieron corriendo de ahí y vamos viendo por qué”, explicó Perroni.
“Nos atrapó el texto, la vuelta de tuerca, el cambio de ritmos: se piensa que la historia va para un lado y a la mera hora no. Están todos los géneros ahí metidos, porque podría ser de repente comedia, drama, suspenso, terror sicólogico.
El último es el género preciso porque juega con la mente de los personajes y del espectador. Los personajes emprenden un viaje en el que no hay regreso. Es una obra muy arriesgada y fuerte, en la que los cinco personajes son muy poderosos, no paran, son agresivos y las consecuencias son inimaginables. No es para nada una obra que pretenda suavizar la realidad en lo más mínimo, es muy dura”, explicó el esposo de Mariana Gaeza, con quien produce la puesta en escena.
Compleja historia
Fue Humberto Pérez Montera, traductor de Aquí y ahora al español, quien la vio por primera vez y la presentó a Hugo Arrevillaga, con quien trabaja desde hace algún tiempo. Todo coincidió, pues Perroni y Garza ansiaban trabajar con el director y esta fue la obra perfecta.
“Es una compañía padrísima y la obra requiere de una precisión absoluta. No es un texto sencillo y todos salimos de nuestra zona de confort. Es provocativa y genera una discusión al final”, dijo. La obra fue escrita y protagonizada por Catherine-Anne Toupin, quien la montó en Quebec, Canadá.
En México, Hugo Arrevillaga Serrano — quien dirigió la tetralogía teatral de Wajdi Mouawad conformada por Litorial, Incendios, Bosques y Cielos, entre muchas obras más— es el director de Aquí y ahora, quien une esta compleja historia en la que el dolor del pasado, el caótico presente y el incierto futuro se funden en una maquinaria casi perversa.
Es él quien ensambla las piezas y logra, como en el resto de su trabajo, que el espectador se lleve una sensación en el cuerpo, cualquiera que ésta sea. El público simplemente no tiene oportunidad de salir inmune a las obras que encabeza.
“Mariana y Pablo son el corazón de este teatro. Ellos, en un acto de valor y generosidad, decidieron levantar un teatro y los admiro profundamente por ese riesgo.
“Porque le dan al público y los artistas un lugar para presenciar historias. Los conozco desde hace un par de años y siempre han estado cerca de mi trabajo. Desde hace tiempo platicaron de colaborar en algún punto. Les mostré esta obra y me propusieron abrir el foro con ella”, reveló el director.
“Es una obra sumamente compleja que plantea una revisión de la identidad, del amor, de las relaciones amorosas a partir de un acto muy perverso: la suplantación de identidades. Tiene un espíritu misterioso, por la profunda perversión que muestra al revisar a los seres contemporáneos basándose en el inconsciente. Es muy interesante lo que sucede en la compañía, porque los productores son muy sensibles y cobijan a cada persona que pasa por el teatro, además de que son extraordinarios actores. Además invitamos a Concepción Márquez, una de las grandes actrices de este país, Antón Araiza, un actor joven extraordinario y Marco Antonio Silva, con quien no había tenido la oportunidad de trabajar sobre el escenario y me topé con un excelente actor con un sentido del humor extraordinario”, expresó Arrevillaga.
El director enfatizó que más allá de la faceta como cantante de Mariana Garza, quien perteneció a la banda Timbiriche, encontró en ella a una actriz madura.
Ha sido una fortuna, porque Mariana ha sido disciplinada, meticulosa, y me topé con una actriz extraordinaria. Van a ubicar en su trabajo a una actriz madura y sumamente profunda. Toda la trayectoria que tiene en el escenario estoy encantado de canalizarla hacia la historia de Aquí y ahora. Aunque la gente la puede ubicar haciendo teatro comercial, Mariana, con este proyecto y la apertura del Teatro Milán y ahora del Foro Lucerna, le está diciendo a toda la comunidad artística que Pablo y ella son artistas muy serios, con una preocupación por el medio y una trayectoria que está al servicio del teatro en general”, concluyó.
hch