‘No creo en los cambios bruscos en un proyecto cultural’: Marisol Schulz

La directora desde hace diez años del encuentro editorial afirma que las modificaciones que propondrá serán paulatinas

 Marisol Schulz destaca que la novela gráfica y el cómic están dando un giro, por lo que se les dará mayor presencia en el Salón del Cómic. Fotos: Daniel Betanzos /  Virginia Bautista / Cortestía FIL
Marisol Schulz destaca que la novela gráfica y el cómic están dando un giro, por lo que se les dará mayor presencia en el Salón del Cómic. Fotos: Daniel Betanzos / Virginia Bautista / Cortestía FIL

No creo en los cambios bruscos en un proyecto cultural. La feria no tendrá un cambio brusco, tras la muerte de Raúl (Padilla, su fundador), porque ha tenido grandes momentos, grandes años, muchos éxitos y diversos temas de los que tiene que seguir asiéndose”, afirma tajante Marisol Schulz.

La directora desde hace diez años de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el mayor encuentro editorial en español, cuya edición 37 comienza hoy, aclara que “sería un error pensar que vas a modificar algo drásticamente. Los cambios que uno puede aportar siempre son paulatinos”.

En entrevista con Excélsior, la editora destaca que le gusta mantenerse siempre al pendiente de lo que está pasando en el mundo de las ediciones y de ahí saldrán sus nuevas propuestas. “Por eso me encanta ir a ferias de libro, a encuentros, porque ahí es donde me doy cuenta de las tendencias.

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Por ejemplo, la novela gráfica y el cómic están dando un giro. Antes eran como para un público exclusivo; pero ahora, ya es un formato más utilizado, una manera gráfica de leer. El ensayo El infinito en un junco, de Irene Vallejo, se publicará como novela gráfica. Eso me llama la atención y creo que debemos darle mayor presencia en nuestro Salón del Cómic”.

La edición que se inaugura hoy, con la entrega del premio FIL de Literatura en Lenguas Romances a la poeta mexicana Coral Bracho, es la primera que Schulz conducirá sin la presencia de Raúl Padilla López, fundador y expresidente de la feria fallecido el pasado 2 de abril a los 68 años, quien recibirá mañana, a las 19:00 horas, un homenaje que revalorizará su legado como universitario, gestor cultural y amigo.

Horas antes de la inauguración de la edición 37 de la FIL Guadalajara, se daban los últlimos detalles a los stands.

Nuevas funciones como tal no me han tocado todo el año. Creo que empiezan a partir de que se inaugure la feria. Y tendrán que ver más con la atención, las relaciones públicas y con algo tan fino como es el manejo político o protocolario de la FIL.

Sí extraño la guía de Raúl, porque todo lo consultaba con él; me ha hecho mucha falta. Por ejemplo, acabamos de pactar con Barcelona, que será la invitada de honor en 2025, y me tocó trabajarlo prácticamente sola. Aunque él lo supo. Me tocaron las relaciones diplomáticas sola y pues es una ausencia que pega mucho”, agrega.

Tras una década de llevar el timón del encuentro, que este año tiene a la Unión Europea como invitada de honor y reunirá a 2 mil 200 editoriales de 49 países, con una oferta de 450 mil títulos, y a 650 escritores, Schulz dice que se siente apoyada por el equipo que lo hace posible.

Conozco bien la feria y conozco a quienes la trabajamos; no solamente adentro, sino afuera: el gremio editorial y las autoridades universitarias, que me han arropado y me han acogido bien. Hay un gran equipo que está haciendo la feria: el comité organizador, la Universidad de Guadalajara. Creo que se debe fortalecer el legado de Raúl y, después, la renovación se irá dando paulatinamente, como desde hace 37 años”, explica.

La promotora cultural considera que esta edición, que concluye el próximo 3 de diciembre, estará más tranquila, tras los ataques y el retiro del apoyo financiero de los gobiernos estatal y federal, que han enfrentado durante el presente sexenio.

Como es un año electoral, creo que las cosas estarán mucho más tranquilas, porque creo que a nadie le interesa un conflicto. Pienso que lo que nos conviene es llevar la fiesta en paz y, sobre todo, porque vienen elecciones. Creo que habrá un momento de cierta tregua”, indica.

La feria es un espacio de libertad y de paz, para entablar un diálogo abierto de diferentes puntos de vista, con respeto; con el entendimiento de que a lo mejor no vamos a pensar nunca igual, pero que podemos dialogar y tratar de llegar a acuerdos”, añade.

Schulz admite que de América Latina faltan muchos países para ser los invitados de honor. “La gestión del invitado de honor es complicada, porque tiene que cumplir con una serie de condiciones, de programación, cuyo costo en promedio es de dos millones de dólares y muchos no pueden hacer esta erogación.

Estuve este mismo año con el ministro de Cultura de Uruguay y me dijo que su país no tiene las posibilidades de hacer eso. Faltan Paraguay, Venezuela, todo Centroamérica. Se buscó que fuera Centroamérica como región, pero no se logró. El intento se hace, pero no es fácil. Es un tema a atender”, concluye.