El porno, en casa de todos; afirma Alba Alonso Bayona en obra teatral

Esta industria se aborda en voz alta en ‘Investigaciones pornográficas’, una puesta cercana al cabaret literario

CIUDAD DE MÉXICO.

La pornografía, grita la actriz Alba Alonso Bayona, “está en casa de todos”. Tema que aún sonroja, que pone nerviosos a clérigos y guardianes de las buenas costumbres, la industria del porno es controvertida, pero se aborda en voz alta en Investigaciones pornográficas, una puesta cercana al cabaret literario que ofrece una visión plural de una cuestión que aún trata de guardarse en el cajón más oscuro.

En la obra, dice la actriz (hija de la célebre Pili, que hizo dupla con su gemela Mili en el cine español durante los 60 y 70), “se habla directamente del tema, en definitiva se trata de darle voz a un tema que aún sigue siendo un poco tabú y que está en casa de todo mundo puesto que existe el internet y es un gran mercado, al día de hoy el que diga que no ha visto porno miente”.

Alonso Bayona comparte escena con Vicenç Mas Petit, quien se encarga de ambientar la puesta, y da voz a diferentes personajes relacionados con la materia que doctoró a Linda Lovelace. Prostitutas, una dominatrix o una niña en edad adolescente, hablan en voz de la actriz de lo que significa la pornografía en sus vidas. “En realidad es un collage de textos de diferentes autoras, de investigadoras, testimonios directos de gente de la industria del porno y es un espectáculo de cabaret literario, porque tiene todos los elementos de cabaret, tanto música en vivo y una participación muy activa del público, hay mucho humor y sobre todo mucha reflexión”.

La espina dorsal del espectáculo, com funciones hoy y el 24 de octubre en el Cine Tonalá, son los textos de la escritora francesa Virginie Despentes, la llamada “diva del street punk”, a partir de su libro Teoría King Kong. “Es una autora muy polémica que habla en primera persona, porque fue violada de jovencita, luego fue prostituta, trabajó en peep show, es lesbiana y está emparejada con Beatriz Preciado, una intelectual que deja su vida y testimonio ahí”.

“Virginie hace una reflexión directa de lo que para ella es el porno, lo ve como una industria dirigida principalmente a los hombres y hecha para el hombre, pues para el hombre es de alguna manera la forma en que ellos tienen de imaginar lo que ellos harían si fueran mujeres, cómo se darían placer los unos a los otros”. Pero no sólo la voz de la autora francesa toma forma: Alonso Batyona encarna también a una dominatrix, a diferentes prostitutas o a una púber que lee el Manual de urbanidad para señoritas, un tratado de buenas costumbres del XIX de Pierre Louÿs.

Sin espíritu aleccionador

La puesta, que antes fue montada en España, no trata de dar lecciones, explica la actriz, sino de abordar un tema que trata de esconderse. “Ponemos en el espectáculo un abanico de posibilidades muy diversas para que cada uno saque su propia conclusión. A mí lo que me gusta resaltar es que muchas mujeres que llegan a la prostitución o a la pornografía vienen de encontrase en una situación o en trabajos donde consumen un montón de horas, ganan muy poco dinero y que de repente se ven en una familia, tienen que alimentar bocas y sacando números ganan más dinero, consumen menos tiempo; no estoy diciendo que sea un plato de gusto ni mucho menos, pero ese es el trampolín, es increíble cómo ellas normalizan su trabajo”.

Después de estar en la Ciudad de México, donde hoy Pili asistirá a la función, los protagonistas viajarán a Xalapa para presentar la obra del 15 al 18 de octubre.