Laboratorio Arte Alameda exhibirá archivos del curador Príamo Lozada
Con un acervo de seis mil documentos, el archivo del curador de origen dominicano radicado en México se reactivará para abrirse al público
CIUDAD DE MÉXICO, 4 de agosto.- Príamo Lozada (Santo Domingo, República Dominicana, 1962- Venecia, Italia, 2007), curador especializado en nuevos medios, heredó un archivo de seis mil documentos –impresos y audiovisuales– al Laboratorio Arte Alameda (LAA), espacio del que fue curador fundador hace 15 años.
Se trata de su acervo personal construido desde una mirada curatorial y académica sobre la actividad del arte electrónico en México, principalmente, que a la distancia temporal resulta en una cronología puntual del desarrollo de las prácticas con herramientas tecnológicas y científicas.
Tras una revisión general sobre el estado físico de los documentos y una lectura analítica de su contenido, el archivo se entregó en comodato al LAA, y el consejo curatorial del museo presentará una propuesta al consejo de adquisiciones del Instituto Nacional de Bellas Artes para recibir en donación el acervo, y así integrarlo de manera definitiva al Centro de Documentación Príamo Lozada.
A manera de presentación pública, entre el 12 y 14 de agosto próximo se realizará una serie de conversatorios con investigadores, curadores y especialistas en torno al acervo de Lozada y otros casos de estudio sobre archivos museísticos. Con ello se reactivará de manera oficial el conjunto de documentos, que además serán sometidos a catalogación y digitalización para su consulta pública.
Tania Aedo, directora del LAA, explicó en entrevista que el acervo de Lozada nutrirá el área de investigación del museo, pues si bien éste cuenta con el registro documental de su actividad durante 15 años, hacían falta referencias teóricas sobre procesos curatoriales y metodologías de trabajo.
“Lo que se ve en el archivo de Príamo Lozada son procesos curatoriales de muchas maneras, formas de investigar, formas de indagar, de relacionarse con los artistas, maneras de gestionar; proyectos de exposiciones muy buenas que nunca se llevaron a cabo. La orientación del archivo es sobre todo hacia las prácticas artístico-curatoriales, por la propia experiencia del curador”, comentó.
Integrado por folletos, catálogos de exposiciones, carpetas de artistas, videos y escritos, el acervo ocupará un nuevo espacio dentro del Laboratorio, acondicionado para recibir a público general, quien también podrá consultar el archivo general del recinto.
Curiosidad por guardar
Lozada, quien hizo la curaduría del Pabellón de México en la Bienal de Venecia en 2007 (donde murió a causa de un accidente) y fue director del primer Festival de Video y Arte Electrónico de la Ciudad de México, solía, a veces por pura curiosidad, guardar cualquier documento sobre proyectos de arte y ciencia, desde folletos, invitaciones a festivales, borradores de proyectos hasta videos y carpetas de artistas.
Con ello construyó, tal vez inconsciente, un registro de la genealogía del arte electrónico que entre la década de los 80 y 90 era periférico a la escena artística nacional.
“Yo considero que fue de los primeros curadores que dio atención suficiente a estas prácticas experimentales, que en general se marginaba, y creo que fue de los primeros que le dio más interés y llevó a artistas de carácter internacional al Laboratorio Arte Alameda”, recordó del investigador que presentó en el museo la obra de artistas como Antoni Muntadas, Thomas Glassford, Mona Hatoum y Daniel Buren.
Aun cuando el acervo responde a intereses personales, traza el trayecto del arte sonoro, del documental, de acciones registradas en video y cualquier manifestación vinculada con la ciencia y tecnología. Incluso, señaló Aedo, se revela la atención que el curador dio a ciertos artistas quienes iniciaban su carrera como Rafael Lozano-Hemmer, Tania Candiani o Gilberto Esparza.
“Príamo hacía también mucha navegación en internet y llevaba un registro de esta investigación en red, entonces podemos identificar ciertos caminos a artistas, trayectorias de proyectos, el uso de la red para estas prácticas. Por eso uno puede entender a través del archivo la evolución de ciertas prácticas que comenzaron muy periféricas y ahora son importantes”.
Respecto a las categorías temáticas, el acervo se divide en teoría de los medios, arte sonoro, tecnología y arte, innovaciones tecnológicas y catálogos de artistas, precisó la directora, quien dijo se trabaja en una clasificación de acuerdo con el sistema nacional de bibliotecas para ofrecer consultas generales.
Los seis mil documentos se sumarán al acervo ya disponible en el LAA, clasificado en las categorías Historia de exposiciones; Bibliografía especializada en artes electrónicas; Arte Sonoro: autores y registro de obra; Archivo audiovisual: colección de autores, y Teoría: libros, entrevistas, ensayos.
Reactivan archivo
Aun cuando la catalogación y digitalización sigue en curso, la próxima semana se realizará la reactivación del Centro de Documentación Príamo Lozada con tres conversatorios en torno al trabajo de investigación y difusión de un archivo. Serán reflexiones, afirmó Aedo, no sólo para especialistas sino también se busca concientizar al espectador sobre la importancia de conservación de un documento histórico.
“Es difícil entender las prácticas contemporáneas si no las asociamos al archivo, al proceso, y documentar el proceso creativo. Es importante saber cómo abordar el inicio del proceso documental y cómo registrar las prácticas artísticas. De eso se trata este acervo, de mirar metodologías curatoriales”.
La primera charla será entre la artista Mónica Mayer, la investigadora Liliana Quintero Álvarez Icaza y Tania Aedo en torno a La disolución del futuro: Referencias en torno a los orígenes de la experimentación artística y nuevas tecnologías. Seguirá una plástica sobre las soluciones para trabajar un acervo partiendo de la idea de que registran, en muchas ocasiones, acciones efímeras o intangibles.
El programa público cerrará con un encuentro de investigadores responsables de acervos similares como el del Ex Teresa Arte Actual, con la idea de compartir experiencias de trabajo. Además se ofrecerán dos talleres abiertos sobre cómo trabajar un archivo documental.
“Nos interesa crecer el acervo bibliográfico y que sirva no sólo para la investigación sino también para generar nuevos proyectos de artistas desde una teoría de medios basada en información bibliográfica actual”.


