Transporte público; movilidad limpia, energía sucia

Especialistas destacan que la ciudad es referente latinoamericano en el traslado sustentable de pasajeros, pero señalan que la generación eléctrica es con combustibles fósiles

Los trolebuses nuevos tienen una batería que les permite 75 km de autonomía / Foto: Archivo/David Solís
Los trolebuses nuevos tienen una batería que les permite 75 km de autonomía / Foto: Archivo/David Solís

CIUDAD DE MÉXICO.

Metro, Tren Ligero, Trolebús, algunos taxis por aplicación y convencionales, además autobuses prototipo de Metrobús utilizan electricidad para su tracción, lo que los convierte en sistemas sustentables y colocan a la ciudad en el liderazgo de la electromovilidad en la región.

La energía eléctrica que suministra la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a la Ciudad de México y a estos sistemas de transporte se genera principalmente por la quema de combustibles fósiles, como combustóleo o gas, por lo que las plantas de la empresa federal emiten contaminantes a la atmósfera, lo que demerita a los corredores cero emisiones de la capital, indicó Víctor Alvarado, de El Poder del Consumidor.

Cuando nosotros hablamos de sistemas de transporte que son asistidos eléctricamente debemos ser muy cuidadosos porque a nivel nacional la mayoría de la electricidad se genera de manera sucia”, indicó.

La planta termoeléctrica de Tula de CFE es la principal productora de electricidad para la capital, sin embargo, utiliza combustóleo para generarla, por lo que se trata de energía sucia, explicó Adrián Fernández, de la Iniciativa Climática de México.

Además, en el proceso para la producción de electricidad también emite gases de efecto invernadero y micropartículas contaminantes, los cuales son dirigidos por los vientos hacia la Ciudad de México, contribuyendo a la mala calidad del aire que se padece en el Valle de México.

Incluso, en situaciones como la de ayer, que se emiten restricciones por altas concentraciones de ozono, la refinería de Tula, en Hidalgo, debe operar a un porcentaje menor de su capacidad, disminuyendo la combustión en calentadores a fuego directo, calderas en plantas de proceso y de fuerza.

No se van a lograr todos los beneficios que se podrían lograr con estos vehículos eléctricos, en este caso de pasajeros, los trolebuses, metrobuses eléctricos, etcétera –que son una extraordinaria medida–, especialmente los que tienen que ver con cambio climático, porque la matriz eléctrica que tiene hoy todavía el país y que está promoviendo a futuro CFE pudiera ser cada vez de mayores emisiones de gases de efecto invernadero y se pierde, entonces, ese efecto positivo de los vehículos”, lamentó Fernández.

POR BUEN CAMINO

Aún así, los especialistas coinciden con Judith Navarro, maestra en ingeniería por la UNAM, quien señala que la capital es un referente nacional y de América Latina sobre el camino que se debe de seguir respecto a la movilidad sustentable.

Navarro consideró que el camino en la ciudad de México debe enfocarse en bajar el consumo eléctrico de los capitalinos, por ejemplo, fomentando más el uso de la bicicleta y en seguir masificando proyectos como techos solares en hogares, biodigestores en mercados públicos y luminarias solares.

Ello debido a que no existe un país, ciudad o estado que soporte su sistema de transporte masivo sólo con energía renovable, pues la demanda es mayor y no se puede soportar con procesos eólicos o solares.

Yo creo que tenemos que seguir con la sustentabilidad en el transporte, eso sí creo que lo tenemos que continuar; somos ejemplo en América Latina, vamos por buen camino, aunque sí tenemos que parar en el consumo, si de verdad queremos ayudar al medio ambiente y para el cambio climático pues hay que bajarle y usar la bici”, dijo Navarro.

Víctor Alvarado, de El Poder del Consumidor, señaló de que manera local es necesario que el gobierno impulse más generación eléctrica por métodos solares o eólicos en toda la urbe.

Adrián Fernández, de la Iniciativa Climática de México, afirmó que la ciudad, como un gran consumidor, podría comprar la electricidad a empresas que la generan de manera renovable, lo que implicaría ahorros mínimos del 15 por ciento con respecto al precio que cobra la CFE, además de los beneficios ambientales.

La Ciudad de México ha tenido un liderazgo muy fuerte en varios temas, incluyendo las tecnologías para movilidad, ahora que también tiene liderazgo en la parte de movilidad eléctrica, la cereza del pastel sería que les compraran la electricidad a proveedores de energías renovables porque iba a ahorrar dinero y, además, íbamos a tener el gusto los capitalinos de saber que nuestros trolebuses y nuestro Metrobús se mueven con electricidad generada por energías renovables”, expresó.

AMU

 

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