Ricardo Monreal estima ventaja por riendas de la ciudad

Admite que falta tiempo para que Morena se decida por candidatura

CIUDAD DE MÉXICO

Ricardo Monreal, jefe delegacional en Cuauhtémoc, practica un juego de contrastes. Asegura que evade confrontaciones y que la ciudad no merece vivir en pleito constante. Sin embargo, la coyuntura de la última semana –con la renuncia de Pedro Pablo de Antuñano como director de Jurídico y de Gobierno de la demarcación por no creditar, hasta ahora, el origen lícito de 600 mil pesos– lo llevó a enfrentamientos con el PRD y el gobierno capitalino.

Afirma que su apuesta por la Jefatura de Gobierno va por buen camino. Muestra y habla de encuestas que le dan varios puntos de popularidad e intención de voto por sobre cualquier otro personaje político en la carrera por 2018.

Además del conflicto político por el caso De Antuñano, la administración delegacional ya es de por sí compleja para el zacatecano. Insiste en que en marzo se someterá a un proceso de revocación de mandato y, de seguir en el cargo, pedirá definiciones a Morena sobre la candidatura a jefe de Gobierno.

A una semana del episodio de Antuñano, Monreal dice, ya de ánimo menos encendido: “No me voy a confrontar, menos con el jefe de Gobierno”.

Hasta el momento parecía estar dispuesto a ser conciliador con todos, y no en el ánimo de confrontarse con alguien.

El ejercicio de gobierno implica actuar con mucha moderación y prudencia, porque los necesitas a todos. Aunque tomas decisiones, debes procurar afectar a los menos, no a los más. En el caso de la delegación, con el Gobierno de la Ciudad y el gobierno federal no es imposible entrar en un proceso de confrontación, porque son hilos muy delgados para la gobernabilidad. Es la delegación más importante, el corazón de México, la más vulnerable, la de mayor poder económico y político, y el más simbólico.

Sin embargo, Marcelo Ebrard y AMLO nos acostumbraron a que se confrontaban constantemente.

No es necesario. Yo pienso que puedes transitar sin traicionar tus ideas, de manera  conciliatoria, sin asumir una actitud radical... Los extremos llegan a juntarse en beneficio de la sociedad, y sin traicionar tu ideario puedes coincidir con los extremos en posiciones de gobernabilidad y reconocer que vivimos en una sociedad plural.

¿Esa actitud no le resta fuerza a sus intenciones de gobernar la ciudad?

Mi limitante la tengo clara. La falta de facultades y de recursos retrasa mis planes de mejorar la delegación. Lo que intento, en una amigable composición, es resolver el problema de los recursos y las  facultades de la delegación.

¿La “amigable composición” da para construir un proyecto a futuro?

Sí. La ciudad no merece una confrontación permanente. Son tan grandes sus problemas, necesitamos tanto a todos, y no lo puedes desde una perspectiva facciosa y menos monopartidista.

Así se intentó mucho tiempo, vivir en la confrontación.

No se puede. Sí se puede gobernar desde un punto de vista plurar. Además, lo estoy haciendo, no estoy en campaña, estoy gobernando. Estoy solicitando la opinión de todos.

¿Cree que el partido se esté alineando para apoyarlo en 2018?

El partido se ha portado muy bien conmigo. Siento que falta tiempo para la decisión de Morena, pero gobernar esta ciudad no es ningún regalo, ningún premio. “Navegar de muertito, ahí me la llevo...” No, no, no. Gobernar esta ciudad va a implicar un ejercicio titánico de unidad, de esfuerzo diario.

¿Es tiempo de pedirle definiciones al partido?

Yo digo que en un año. Un año para empezar a platicar del tema; ahora estoy entretenido en generar condiciones para un buen gobierno y de rescate de la delegación. Y además tengo la revocación de mandato en ocho meses, en marzo, le voy a pedir al

IEDF que lo organice.

El gran tema de la ciudad es el desarrollo urbano. Eso afecta directamente a la delegación Cuauhtémoc

Es el gran tema de la ciudad.

Pero no ha podido con el desarrollo de Reforma, y que se vea el beneficio en esas colonias.

Eso estoy peleando, de lo que meten (los desarrolladores) a Tesorería de resarcimiento no nos toca ni 10 por ciento, y por eso estoy pidiendo a los inversionistas que me ayuden con las calles.

El desarrollo urbano es el tema que alimenta las protestas de los vecinos.

Yo digo que todo se puede conciliar con la consulta. No puede ser una minoría la que decida. Es un proceso, prefiero quedar mal con la minoría que con la mayoría.

¿Es poco tiempo para dejar huella en la delegación o será como sus antecesores?

Sí voy a dejar huella en el combate a la corrupción, en la transparencia y en el desarrollo urbano.

¿Cómo afrontar el tema del desarrollo inmobiliario en Reforma? ¿Se vienen las construcciones de al menos cinco rascacielos en  las inmediaciones de la glorieta de Colón?

No puedes detener el desarrollo, pero sí puedes influir en los desarrolladores para que inviertan más en tema, en la sustentabilidad. Estoy teniendo reuniones con desarrolladores inmobiliarios para conocer los proyectos, aunque no los autorizo.

La pelea por el espacio público es desgastante.

Sí, pero los que se han beneficiado son los líderes corruptos, no la delegación ni el gobierno central, porque no se paga a la ciudad. Se paga al

líder.

Siempre se ha dicho que los vendedores en vía pública sirven de apoyo a la delegación.

No. Por eso regresé el niño (dinero que entregaban al delegado los líderes de vendedores). Los líderes se han enriquecido y tienen mucho poder político.

Podría perderse el apoyo de vecinos que están a la expectativa de lo que suceda en sus comunidades.

Gobernar siempre implica riesgos y que se resten apoyos, pero tienes que hacerlo porque es tu responsabilidad, para eso te eligen. Si sólo te eligieran para recibir aplausos no habría posibilidad de seguir adelante. Las decisiones a veces tienen dificultad, encono, confrontación y diferencias, pero así es.

Me llaman la atención sus constantes alusiones al Gran Arquitecto del Universo.

Es una expresión masón.

Eso dice mucho de usted.

Soy más liberal. Prefiero ver más adelante, no me interesa lo local. Quiero arreglar la Ciudad de México, arreglar el país.