La salida del Tuca

Miguel Herrera se perfila para dirigir a los Tigres

Salvo que se vuelvan a cruzar en liguilla, el del pasado sábado parece haber sido el último clásico regio con el Tuca Ferretti en la banca felina. Todo parece indicar que no habrá renovación a final de temporada, lo que perfila a Miguel Herrera como principal candidato a dirigir a Tigres.

El Tuca se iría luego de una década gloriosa de resultados en el primer equipo que cohabitaron con un estancamiento institucional poco relacionado con su gestión. Lo conseguido por el Tuca muy probablemente sea irrepetible, lo que lo suma a la distinguida lista de entrenadores que cambiaron la historia de un club para siempre. 

En cuanto a lo novelesca que está siendo su “no renovación” con tantos dimes y diretes en la prensa, no me queda claro si el club bregó o no para su continuidad, ni si Ferretti quiere o no quedarse. Si una institución pretende continuar el vínculo con un técnico de tanto recorrido es difícil entender que deje pendiente hasta el final del torneo la formalización del acuerdo de extensión. Por otro lado, si el Tuca hubiese tenido tantos deseos de quedarse seguramente no hubiera operado la prensa tan burdamente como lo hizo estas últimas semanas y mucho menos expuesto a directivos de la empresa propietaria sabiendo de sobra, después de tantos años de conocer la cultura corporativa, que de una actitud de esas características lo más probable es que no haya retorno.  Si el deseo de las dos partes era el de continuar, tanto el club como Tuca deberían hacer una autocrítica y revisar sus actitudes que dinamitaron una relación de tantos años. ¿Estarán a tiempo?

El desafío más complicado que enfrentará Tigres a partir del próximo torneo va más allá de la banca. En un escenario donde la pandemia golpeó fuerte las finanzas del futbol, los de San Nicolás deberán, más temprano que tarde, acometer la renovación de un plantel que todavía puede rendir con garantías, pero que, indudablemente, necesitará una reestructuración profunda en el corto plazo. Para abordar este proceso, donde es probable que se necesite bastante paciencia, no había entrenador en el mundo con más espalda que Ferretti. En caso de no darse los resultados de forma inmediata: ¿tendrá el club el temple para convivir con la comparación constante con la época del Tuca? Será un inmenso desafío.

Ferretti cierra la mejor etapa de su carrera no sólo habiendo ganado, sino también volviendo a su equipo reconocible, uno de los mayores legados que puede dejar un entrenador. Mis respetos.

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