Alerta, Tiburones
Toma fuerza la versión que, en la próxima junta de dueños, a iniciativa de la Liga MX, se tratará la desafiliación del Veracruz para el próximo torneo clausura. Sin lugar a dudas, tiene todo el sentido que el tema Tiburones tenga un lugar preponderante en la agenda de ...
Toma fuerza la versión que, en la próxima junta de dueños, a iniciativa de la Liga MX, se tratará la desafiliación del Veracruz para el próximo torneo clausura.
Sin lugar a dudas, tiene todo el sentido que el tema Tiburones tenga un lugar preponderante en la agenda de dicho foro. El Kurigate produjo mucho daño en la imagen internacional del futbol mexicano.
Es una lástima porque, aunque nos cueste reconocerlo, y en los medios ocupen mucho más espacio las cuestiones negativas, ha sido inmenso el desarrollo organizativo que se ha suscitado en el balompié azteca en los últimos años. Puesto en valor el contexto, lo que carece de lógica, por múltiples factores, es que se proponga inhabilitar de participar a un club en el ecuador de la temporada.
¿Que es un tema complicado y urgente de resolver? Sin ningún lugar a dudas, pero son muchos los daños colaterales si se decide inhabilitar al club ahora en diciembre.
El primero: se desvirtúa la competencia. Se daría por descendido un equipo inmediatamente y se debería cambiar el calendario establecido.
Segundo: ¿cómo se van a resolver los contratos de cuerpo técnico y jugadores? La actividad del mercado en invierno es mucho menor que cuando finaliza el calendario futbolístico en mayo, lo que significará que, para los potenciales desempleados, será complicado acomodarse en otros clubes.
Tercero: los patrocinadores. ¿Qué pasa con las empresas, que en el difícil contexto económico que vive el país, apostaron por el futbol y adelantaron el dinero de toda la temporada?
Es un problema de delicada solución, pero desafiliar al equipo en diciembre sería enmendar un error, con una equivocación. En términos futbolísticos: cobrar un penal conscientes que pitamos uno ilegítimo, unos minutos antes en la otra área.
El desacierto fue, a pesar de los escandalosos antecedentes, haber permitido que el equipo participara en la corriente temporada sin las suficientes garantías de contar con el respaldo económico e institucional para formar parte de la Liga MX.
¿Cuál es la solución? Sólo la Liga MX y los dueños tienen toda la información, pero me parecería lógico que la propia Liga, a través de un equipo de especialistas, intervenga la gestión del club hasta el final de temporada para asegurar un aterrizaje forzoso con el menor número de víctimas posible. Finalizado el torneo de clausura, se deberían tomar las medidas definitivas que desde ahora mismo tendrían que comenzar a delinearse.
