Apertura: última recta
A pesar que la paridad de nuestra Liga suele dejar mal parados a los aventados que se atreven a señalar candidatos para consagrarse al final del torneo, disputadas ya 14 jornadas hay cuatro equipos con una menos, ha quedado de manifiesto que los conjuntos que se han ...
A pesar que la paridad de nuestra Liga suele dejar mal parados a los aventados que se atreven a señalar candidatos para consagrarse al final del torneo, disputadas ya 14 jornadas (hay cuatro equipos con una menos), ha quedado de manifiesto que los conjuntos que se han destacado por encima del resto son: Rayados, América y Tigres.
Entramos en tiempo de definiciones y cada uno, con distintas características, levanta la mano para alzarse con el Apertura.
Monterrey, con un futbol directo, “pirotécnico”, como suele graficar el periodista regio Mario Castillejos, pero a la vez poco elaborado, siempre deja la incógnita de si cuenta con un plan b para los momentos en que la contundencia no aparezca. Por ahora, salvo el lapsus de la semana pasada ante el renovado Puebla del profe Meza, han estado un escalón por encima de los demás.
Los felinos de San Nicolás, sin haber dado todavía muestras de brillantez durante estos meses de competencia, cuentan con las garantías que otorgan, por un lado, un modelo de juego claro impregnado a fuego en el ADN del equipo, que sirve de refugio en los momentos difíciles y, por el otro, varias individualidades de mitad de campo para adelante que, cuando encuentran la inspiración y suelen topársela en los instantes definitorios de los torneos, desequilibran cualquier defensa.
Las Águilas de Coapa, dirigidas nuevamente por Miguel Herrera, aupados por la confianza que otorgan los triunfos en los clásicos, han vuelto a encontrar una regularidad que los mantiene con paso firme, tanto en Liga como en la Copa. El Piojo, habiendo alcanzado su madurez como entrenador, luego de haber comenzado su andadura como director técnico con un estilo de juego muy determinado por las influencias lavolpistas, ha mutado a una filosofía mucho más versátil que se adapta no sólo a las exigencias del rival de turno, sino a las características de sus jugadores.
“CRUZ AZUL NO ES UN GRANDE”
Desde este espacio he defendido a Paco Jémez. No sólo porque conozco desde hace años su trabajo y me consta su profesionalidad y capacidad como estratega, sino porque, además, comparto su gusto por el buen juego y la filosofía que intenta imprimirle a sus equipos. Pero, así como no cambio (ni cambiaré) mi opinión al respecto, independientemente de los resultados circunstanciales, entiendo que las funciones de un entrenador han incrementado en los últimos años. Nos guste o no, las comparecencias ante los medios, anteriores y posteriores a los partidos, son parte del juego. Las ruedas de prensa han ganado tanta transcendencia que influyen en el entorno y, por ende, también en el estado anímico de los equipos.
¿Por qué Paco a veces parece predispuesto a levantar polémica y complicarse la vida solo? Entiendo que sus dichos puedan sacarse fuera de contexto, pero debería, a la hora de declarar, utilizando una frase futbolera, parar la pelota, levantar la cabeza y darse tiempo para pensar, en este caso, antes de hablar que de tocar.
