Con la vara que midas
Existen suficientes evidencias para demostrar que la mayoría de la gente de futbol no triunfa en todas las facetas de jugador, entrenador, directivo o comentarista. Si a lo largo de la historia hubo escasez de talento futbolístico nacional, obvio que muchos de los que ...
Existen suficientes evidencias para demostrar que la mayoría de la gente de futbol no triunfa en todas las facetas de jugador, entrenador, directivo o comentarista. Si a lo largo de la historia hubo escasez de talento futbolístico nacional, obvio que muchos de los que hoy en día entrenan, dirigen o analizan, no tienen la preparación y argumentos suficientes para tener éxito. Varios dejaron los micrófonos para meterse a un vestidor o una oficina y no pudieron reflejar en su trabajo sus palabras y hasta críticas anteriores.
El turno es de José Francisco Gabriel como director deportivo del Guadalajara. Jugó sus primeros partidos con los Pumas dentro de un torneo de copa, pero debutó en el máximo circuito con el Correcaminos, de ahí saltó al Santos, donde ganó el campeonato del Torneo Invierno 96; llegó a Cruz Azul y al poco tiempo, tras recibir una expulsión tempranera contra el Puebla, persiguió a un reportero de cancha por no estar de acuerdo con sus comentarios. Pasó al Pachuca, donde logró otro par de títulos de liga.
Como seleccionado nacional jugó dos partidos eliminatorios contra Jamaica en 1997, en ese mismo año disputó el partido por el tercer lugar de la Copa América. En 1998 fue suplente en la Copa Oro y en el proceso de preparación para el mundial anotó un gol a Paraguay y alineó en la derrota ante Holanda y la goleada de cinco goles por uno ante la Universidad Católica. Esas actuaciones parece que le costaron quedar fuera de la Copa del Mundo. Regresó para la Copa Oro 2002, donde fue titular en dos juegos y el tricolor quedó eliminado en cuartos de final, por último, participó en cuatro partidos de fogueo antes del Mundial 2002, donde asistió como suplente.
En el futbol mexicano todavía hay ideas paleolíticas. Es necesario conocer nuestro balompié para tener derecho a dirigir, por eso no son bienvenidos entrenadores extranjeros como Javier Torrente y el mismo Matías Almeyda. Curiosamente, Paco Gabriel encabezará los despachos de un club que no conoce. La animadversión a los foráneos puede explicarse sólo si existe algún interés especial, como puede ser los nexos con promotores. Los que se definen como gente de futbol no aceptan comentarios de quienes no jugaron al futbol profesional, opinión desacertada, ya que, si no hay más preparación que ser futbolista, entonces no tienen derecho para opinar de otra cosa, ni siquiera ser director deportivo, puesto que requiere, hoy en día, preparación académica. Los fracasos son muchos y están a la vista, pero suerte, la necesitará.
