Tigres de la UANL, equipo de la década

Ganando títulos es la única fórmula para generar o renovar grandeza, y el equipo de futbol del Universitario de Nuevo León lo está logrando, por lo pronto, es el quinto equipo mexicano en ganar siete títulos oficiales durante una década, emulando las conquistas ...

Ganando títulos es la única fórmula para generar o renovar grandeza, y el equipo de futbol del Universitario de Nuevo León lo está logrando, por lo pronto, es el quinto equipo mexicano en ganar siete títulos oficiales durante una década, emulando las conquistas del Necaxa en los años treinta, Guadalajara en los sesenta, América en los ochenta, todos en el siglo pasado, y Pachuca en la primera del siglo XXI.

Desde el año 2011, los Tigres han obtenido cuatro campeonatos de liga, una copa y dos trofeos de campeones, todos con el mismo técnico, Ricardo Ferretti, y misma directiva encabezada por Alejandro Rodríguez. La ecuación del éxito es sencilla: análisis, observación, evaluación, planeación y trabajo, donde no aparecen el mal de muchos equipos, los promotores y los directivos y/o entrenadores que reciben dinero por alinear o contratar jugadores dedicándose a sangrar a las instituciones.

Desde semifinales, Tuca empató la marca de Ignacio Trelles al dejar al rival en cero en 350 ocasiones, por ahora igualó a Raúl Cárdenas con seis títulos de liga y se pone a uno de don Nacho, convirtiéndose apenas en el tercero que suma diez en todo tipo de competencias: seis de liga, uno de copa, dos de campeones y uno de Concacaf, instalándose sólo detrás del propio Trelles y el Güero, quienes obtuvieron 15 cada uno.

La sociedad moderna está siendo testigo de un cambio en la forma como se transmite la información, pero todavía es renuente a aceptar que hay equipos de futbol que dejaron de ser grandes y otros que se están convirtiendo en ello.

Cruz Azul vive del recuerdo, su último título de liga lo ganó en el siglo XX, mientras que el Guadalajara alza un trofeo cada 20 campeonatos, esa magra cosecha no sirve para renovar la grandeza, por lo que la etiqueta es sesgada hacia la numerosa afición y sabemos que eso se define como popularidad.

Para verdaderamente ser un equipo de época, a Tigres le está faltando lo que le sobra al Monterrey, un título de clubes de la Concacaf para llevar la marca más allá de nuestras fronteras, en ese sentido, Ferretti y el Universitario perdieron las finales de la Confederaciones en sus ediciones 2016 y 2017, además de la Libertadores en 2015. Ése debe ser el objetivo a seguir para la institución en el 2018, mientras que los demás, sobre todo los desgatados celestes, Chivas y Pumas, tratar de ganar al menos tres de las seis ligas que restan en la presente década, de lo contrario, Tigres seguirá reinando y esos “grandes” pasarán definitivamente a segundo término.

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