Chivas está igual que en mayo
El campeón Chivas necesita un auténtico milagro, de ésos que ya no se ven, para meterse a la fase final del campeonato y defender el título. Su única posibilidad es ganar los dos encuentros restantes frente al Atlas, luego de visita en León y esperar a que Cruz ...
El campeón Chivas necesita un auténtico milagro, de ésos que ya no se ven, para meterse a la fase final del campeonato y defender el título. Su única posibilidad es ganar los dos encuentros restantes frente al Atlas, luego de visita en León y esperar a que Cruz Azul pierda dos partidos, que Xolos, Lobos y Santos no lleguen a 22 unidades y que el Pachuca derrote a los rojinegros, por último, sacar la calculadora y meterse a la liguilla por diferencia de goles.
Ante lo complicado de la situación, es cuestión de tiempo para que el Guadalajara quede eliminado, y volverá a poner contra la pared a la gente de futbol que suele cambiar de opinión por los resultados. Durante 17 jornadas hablan de mediocridad e irregularidad, pero llega la coronación y entonces el campeón se convierte en un equipo brillante, con un entrenador capaz e inteligente, jugadores talentosos y directivos llenos de sabiduría.
Lo mencionamos en su momento, Guadalajara se coronó con una tendencia desfavorable. Cerró el campeonato Clausura 2017 con seis juegos sin ganar, al Atlas y Toluca los echó por su mejor ubicación en la tabla de posiciones, y a los Tigres gracias a que no marcaron un penal en contra en el último minuto, además de ganar el torneo de Copa en series penales contra el Morelia. ¿Qué se podía esperar entonces? Para los que suelen cambiar de opinión con los resultados, el rendimiento de las Chivas en el Apertura 2017 fue decepcionante, pero no para la estadística, ya que, la tendencia fue la misma.
En los 15 juegos de los meses de abril y mayo, el Rebaño ganó cuatro, empató ocho y perdió tres para obtener 20 puntos y una productividad del 44.4%; en la presente temporada, contando el desafío por el trofeo de campeón de campeones, la Liga y Copa, ha disputado 21 encuentros con un saldo de siete victorias, seis empates y ocho descalabros, ganando 27 de 63 puntos, registrando entonces un 42.9% de efectividad. La diferencia es de 1.5. Si en la presente campaña le quitamos una derrota y le sumamos un empate más, el porcentaje de efectividad será del 44.4%, exactamente igual con el que se coronó.
Pero resulta que la conclusión de mayo fue la obtención de un campeón espectacular, extraordinario, increíble y brillante de toda una institución.
Con el mismo promedio, ahora es inverso y hasta los jugadores han recibido tota clase de críticas por carecer de profesionalismo, es aquí donde interviene la estadística que marca una tendencia y ésa se cumplió con Chivas, un campeón descolorido y sin futuro. Las matemáticas son el dolor de cabeza para la gente de futbol, no para el balón.
