Eclipse rayado

El campeonato 118 en la historia de la Liga MX está muy interesante y luce prometedor tras cumplirse casi un tercio del recorrido en su fase de clasificación. Monterrey, líder general e invicto con cuatro victorias y un empate, está decidido a tomar revancha ...

El campeonato 118 en la historia de la Liga MX está muy interesante y luce prometedor tras cumplirse casi un tercio del recorrido en su fase de clasificación. Monterrey, líder general e invicto con cuatro victorias y un empate, está decidido a tomar revancha deportiva tras quedar eliminado el certamen anterior en los cuartos de final. Los rayados igualan el inicio que tuvieron en el torneo clausura 2003 con Daniel Passarella en la dirección técnica. En aquella oportunidad, perdieron el invicto en la sexta jornada y luego sumaron siete juegos sin ganar, pero tuvieron un cierre espectacular con cinco victorias y como terceros en la tabla de posiciones, se metieron a la liguilla para ganar el título, buen antecedente para los pupilos de Antonio Mohamed.

El América se trepó al segundo puesto con cuatro victorias consecutivas, Cruz Azul está ilusionando a su afición con un nuevo comienzo prometedor, Toluca a toda costa quiere terminar el año del centenario de su fundación con un título y los Tigres, subcampeón, ahí viene presionando en el sexto puesto.

Abajo es un infierno con Santos de penúltimo, que vive un proceso de renovación que busca desesperadamente recuperar respeto deportivo, y en el último el flamante campeón, el Guadalajara, que pasó de campeonísimo a campeoncito. Las Chivas se convirtieron en el duodécimo monarca defensor que no puede ganar en las cinco primeras jornadas. El peor de todos es Pumas, que en el torneo Clausura 2009 perdió cinco consecutivos, seguido por Marte en la campaña 1953-54, Atlante en la 92-93 y Pachuca más recientemente en el Clausura 2006, que registraron un empate y cuatro descalabros.

Además, el equipo del Guadalajara es el séptimo campeón que en el siguiente campeonato cae al sótano de la clasificación general y en la jornada de media semana, precisamente, se miden los dos últimos, Santos contra los rojiblancos, por lo que uno, en caso de empate o el que pierda, incrementará la crisis de resultados.

El primer líder del certamen, Lobos BUAP, repitió lo hecho por el Pachuca en el torneo 1992-93, cuando fue líder en las cuatro primeras fechas, pero luego se metió en una racha de seis sin ganar. Tras dos victorias seguidas de los poblanos, llegaron dos derrotas consecutivas y ya cayó hasta el octavo puesto, lo que demuestra que los elogios tempraneros muchas veces son precipitados. Pumas sigue demostrando que es un equipo querido y popular, pero no tiene la presión de los grandes y ya está a diez puntos del descenso para el año 2019.

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