Lobos entró al aro
Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla entró rápidamente en la dinámica del futbol mexicano de la Primera División. En tres semanas asumió el liderato general como equipo sorpresa, dos de sus jugadores escenifican un escándalo y el club toma la ...
Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla entró rápidamente en la dinámica del futbol mexicano de la Primera División. En tres semanas asumió el liderato general como equipo sorpresa, dos de sus jugadores escenifican un escándalo y el club toma la decisión de siempre, aunque da de baja a un jugador, a otro le aplica el famoso código de ética para no afectar el rendimiento deportivo.
Pachuca había sido el último campeón de ascenso en liderar la Liga MX tan rápido. Eso sucedió en el campeonato 1992-93. Al derrotar al León y Tigres un gol por cero y luego igualar sin tantos con los Correcaminos, los Tuzos asumieron el liderato en la jornada tres con siete puntos, 25 años después, los licántropos repiten la historia, siete unidades en los primeros tres encuentros de la máxima categoría.
Tras obtener la victoria sobre el Pachuca, dos de sus refuerzos, William Palacios y Julián Quiñones, tuvieron una riña entre ellos. Las versiones son confusas y la posición del club es la misma que todos los equipos, emiten un comunicado en el que informan de la baja de uno y castigo para el otro, según el código ético que nunca publican.
El director técnico del equipo, Rafael Puente, antes crítico, ahora no tiene opiniones de lo sucedido con sus dirigidos. Lo más curioso o lamentable es que dan de baja a Palacios, quien solamente tiene ocho minutos jugados, y le aplican una sanción, quizá económica, a Julián, que, en cambio, registra tres goles en 257 minutos de participación. Eso huele a cortina de humo.
Hace un cuarto de siglo, aquel Pachuca se desplomó y terminó último en la tabla de cocientes, por lo que regresó de inmediato a la Segunda División.
Esa lección debe tomarse en cuenta. El estrellato y exceso de confianza pudo derivar en festejar hasta quedar alcoholizado y generar un pleito callejero. El tiempo lo dirá, pero en el plano deportivo, es muy temprano para evaluar un rendimiento en el máximo circuito.
En la cuarta jornada, Lobos visita a los Pumas en Ciudad Universitaria. El líder sorpresivo contra un equipo que está desesperado, con tres puntos y solamente una victoria en los últimos nueve juegos.
Ningún equipo recién ascendido ganó el campeonato. El Atlante lideró la liga 1991-92, pero fue eliminado en cuartos de final y el Atlético Celaya se metió hasta la final del último campeonato largo 1995-96 y perdió.
Los Lobos son el equipo del incipiente torneo, pero con su comportamiento y voces se convirtió en uno más del futbol mexicano. Nada para elogiar.
