Romper media docena de rachas
El argentino Ricardo la Volpe es el decimocuarto técnico que regresa al club América para cumplir una segunda etapa. Para cumplir con los objetivos que le exigirán directivos y afición, el estratega deberá poner fin a varias tendencias antes de cantar ...
El argentino Ricardo la Volpe es el decimocuarto técnico que regresa al club América para cumplir una segunda etapa. Para cumplir con los objetivos que le exigirán directivos y afición, el estratega deberá poner fin a varias tendencias antes de cantar victoria.
Primero, tendrá que romper una cadena de siete derrotas consecutivas con las que se despidió de Jaguares de Chiapas en el pasado certamen Clausura 2016.
Segundo, ganar un campeonato y evitar seguir escalando peldaños entre los entrenadores que suman más partidos sin lograrlo, con 414, marcha en el sexto puesto.
Tercero, ser el primer estratega en regresar al nido y lograr un título de Liga, cosa que ninguno de los 13 anteriores lograron.
Por todos los antecedentes estadísticos, está claro que no eligieron a La Volpe por un pasado exitoso, más bien, el estilo de juego que distingue al argentino. Su único campeonato data del año 1993 y no llega a la final desde 1999, indicativos de que esa estrategia no es garantía y nuevamente se tomaron decisiones por gusto y no por el producto de una evaluación que toda empresa requiere para cumplir las metas.
La Volpe no es de las personas que reconozca sus errores. Su estilo de juego está por encima de todos los demás y la culpa de los descalabros siempre será responsabilidad de los árbitros, esa polémica revivirá cuando lleguen los tropiezos, aunque dicha filosofía va en contra de los principios de la institución, que, con Ricardo Peláez en la vicepresidencia deportiva, ha dejado patente al no hablar de la actuación de la autoridad y mucho menos señalarlos, ése es un cuarto reto del timonel, que tiene garantizados dirigir siete juegos de Liga, uno de Copa y dos del Mundial de Clubes, en caso de ir ganando, podría hasta disputar diez más en la fase final del Apertura 2016 y llegar a la final del torneo de Copa.
Un quinto objetivo es recuperar la jerarquía como local en el Estadio Azteca. Con Ignacio Ambríz, las Águilas perdieron diez de 52 encuentros en casa.
Una sexta meta será la disciplina de los jugadores, quienes en el ciclo de Nacho vieron 21 tarjetas rojas por diversos motivos, en una cifra récord para la institución, en seis encuentros salieron dos elementos expulsados. Fuera del vestidor, nadie sabe realmente el ambiente que privaba con Ambríz, si los jugadores estaban contentos, si estaban atados o inconformes con el estilo de juego, en caso contrario, será algo que beneficie al nuevo entrenador acostumbrado a ver de frente la portería contraria.
Dirigir al América a menos de un mes de cumplir el centenario y con dos objetivos alcanzables, Liga y Copa, deben ser privilegios para un técnico experimentado que debe mostrar que se desprendió de las viejas formas, quejas y polémicas.
