El peor campeón
Al quedar eliminados Cruz Azul y Toluca en la liguilla y sobrevivir solamente equipos que obtuvieron menos de 50% de productividad a lo largo del campeonato regular, se garantizaba que el ganador del Clausura 2014 se convertiría en el peor de la historia, y así sucedió, ...
Al quedar eliminados Cruz Azul y Toluca en la liguilla y sobrevivir solamente equipos que obtuvieron menos de 50% de productividad a lo largo del campeonato regular, se garantizaba que el ganador del Clausura 2014 se convertiría en el peor de la historia, y así sucedió, el León se coronó con 49.3% de eficacia con nueve victorias, siete empates y siete derrotas en 23 partidos jugados.
Reglamentariamente es inobjetable la conquista, pero no deja de llamar la atención el bajo nivel de los contendientes que disputaron el trofeo y que hicieron una demostración de su irregularidad, ineficacia y pobreza futbolística a lo largo de 210 minutos en los encuentros de ida y vuelta, incluyendo el tiempo extra. De la noche a la mañana, se pierde la dimensión y las malas campañas se convierten en extraordinarias con felicitaciones por cascadas, pero la realidad es completamente diferente. Así queda patente en las pobres intervenciones que los equipos mexicanos han tenido en los últimos tiempos en competencias internacionales en Sudamérica y en el Mundial de Clubes, de hecho, el León, como campeón hizo el papelón en la Copa Libertadores, posteriormente, cuando esa inercia mediocre le llega a la Selección Nacional, nadie sabe explicar las razones por las que el representativo nacional pone en peligro continuamente sus participaciones en los campeonatos del mundo, pero todo tiene una razón de ser.
Con 49.3% de productividad, el León supera el peor registro que ostentaba precisamente el Pachuca, que en el Invierno 99 se metió a la liguilla en el séptimo lugar y fue despachando rivales: Morelia, Atlas y en la final superó al Cruz Azul, club que a su vez se clasificó en sexta posición de la clasificación general. El antepenúltimo sitio ahora le corresponde al Necaxa con 54.2% obtenido en la última temporada larga 1995-96. El Morelia se coronó con 54.6 en el Invierno 2000 y Toluca y la Universidad de México con 55.1, coincidentemente en los dos torneos de la temporada 2008-2009.
Grupo Pachuca y Carso, en comunión, deberían preocuparse por mejorar las pobres campañas que ofrecen en términos generales sus equipos. No siempre van a tener la suerte de meterse a las finales de manera circunstancial. Pachuca no es líder general desde el Clausura 2009, desde entonces sus mejores posiciones fueron el sexto lugar en los torneos de la temporada 2011-12 y ahora Clausura 2014, séptimo en el Apertura 2010, octavo en los dos de la campaña 2009-2010, undécimo en el Clausura 2013, décimo tercero en el Clausura 2011 y Apertura 2012 y décimo cuarto en el Apertura 2013. Esos números en una institución educativa o en una empresa seria rayan en la reprobación. El León tiene mejores registros. Tras su ascenso en 2012, se ubicó tercero en los Apertura 2012 y 2013, octavo en el Clausura 2014 y su peor posición es la décimo quinta en el Clausura 2013.
Si en la liga mexicana compitieran equipos que persiguen la excelencia como sucede en Alemania, España, Inglaterra, Italia o Francia, entre otras, donde al menos siete escuadras rebasan 50% de productividad, tuzos y esmeraldas no tendrían posibilidades, serían de media tabla y sin aspiraciones. No se trata de restar méritos, es simplemente ver el futbol como una ciencia, cuyos datos negativos, seguro, no aplicaríamos a nuestra persona.
