Cumplió con lo esperado

La final resultó como se esperaba, con errores, muchos goles, pifias arbitrales y polémicas que terminaron ofreciendo un encuentro entretenido, agradable, pero carente de calidad y que hoy en día llaman espectaculares. Si dentro de un mes la selección mexicana ofrece ...

La final resultó como se esperaba, con errores, muchos goles, pifias arbitrales y polémicas que terminaron ofreciendo un encuentro entretenido, agradable, pero carente de calidad y que hoy en día llaman espectaculares. Si dentro de un mes la selección mexicana ofrece una actuación similar y le anotan cuatro tantos a balón parado como sucedió en el Estadio Nuevo Campo de León, la conclusión será muy diferente y se hablará de un papelón.

El portero del Pachuca, Óscar Pérez, se destacó como el jugador más valioso al evitar tres tantos en la recta final del encuentro y  luego de convertirse en el jugador más veterano en participar en un juego de la serie por el título del campeonato de liga con 41 años y el próximo domingo la incrementará hasta 106 días, dejando atrás a Adrián Martínez, también guardameta, quien ostentaba el registro desde el torneo apertura 2009, cuando defendió la meta del San Luis a los 39 años y 326 días de edad.

Dos goles se anotaron rematando un saque de esquina, otros dos en cobro de tiro libre y solamente uno se fabricó en jugada de conjunto, lo que demuestra el verdadero nivel competitivo de ambas escuadras, que, cuando intervienen en competiciones internacionales, cometen los mismos errores, pero ya no se habla de espectáculo, aplausos y mucho menos agradecimientos por ofrecer entretenimiento producto de similares pifias defensivas.

Es la sexta ocasión que en el partido de ida se anotan al menos cinco goles. En el primero por el campeonato 1988-89, América derrotó a Cruz Azul, tres goles por dos. Dos años después, las Águilas le propinaron la misma dosis a la Universidad de México. Contra los celestes mantuvo la ventaja, pero los Pumas le empataron el global y perdieron la serie por el gol de visitante. En los primeros 90 minutos del encuentro de ida del verano 99, Atlas y Toluca rompieron la marca de cinco al anotar seis en un trepidante empate a tres tantos. Idéntico marcador establecieron los Diablos Rojos frente al Monterrey en el Apertura 2005 y en el Apertura 2009, se volvió a mejorar el registro cuando los Rayados remontaron para llevarse la victoria cuatro a tres sobre Cruz Azul.

Con un par de goles, el ecuatoriano Enner Valancia rompió un ayuno de 14 series por el título sin que el campeón de goleo individual anotara en los juegos de la serie por el título. El argentino Bruno Marioni había sido el más reciente cuando, vistiendo la playera del Toluca,  logró perforar la meta del Guadalajara en los juegos de ida y vuelta de la final del apertura 2006. Jared Borgetti, de Santos, también hizo un par en los dos encuentros del  Verano 2001, lo mismo el paraguayo José Cardozo, en el Verano de 1999 y el propio guaraní, había sido el más reciente en hacerlo en uno de los dos desafíos, específicamente en la vuelta del Verano de 1998 frente al Necaxa. Rafael Márquez estuvo muy cerca de acumular la vigésimo segunda expulsión en su trayectoria. Insultó, manoteo y le lanzó el balón al árbitro César Ramos, quien se dejó pisotear como autoridad al permitir tales atropellos y sobre todo, obedeciendo órdenes para proteger al defensa del cuadro esmeralda, y tal vez, por orden superior, para no afectar más la imagen del capitán de la Selección Nacional. A pesar de su experiencia, el futbolista sigue demostrando que es una bomba de tiempo que puede explotar en el juego de vuelta o nuevamente con el cuadro Tricolor en la Copa del Mundo. A no haber gol de visitante ni tabla de posiciones, la serie está todavía en el aire.

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