Ojalá
Se dice que el lunes se anunciará una comisión de propietarios que estará a cargo de las selecciones nacionales.

Pablo Carrillo
La neurona
Celebro que finalmente los propietarios del balompié nacional se hayan organizado para revertir el terrible fracaso deportivo en el que se han sumergido los representativos nacionales del futbol en todas las categorías, pues la suma de los descalabros nos habla de una pésima gestión, sin compromiso, sin rumbo y, peor aún, sin cosechar nada más que fracaso tras fracaso.
Resultaba inaudito observar que el barco iba a la deriva, eso era evidente, que con el Tata Martino no se iba a ningún lado y jamás se observó un real interés de los propietarios del futbol de revertir tal desastre. Peor aún, con los procesos que no lograron clasificarse a los Juegos Olímpicos ni a los mundiales de categorías menores o el femenil. Y, aun así, no pasaba nada, todo seguía en una mediocridad apabullante y nadie decía nada; lo peor, cuando se fracasó en grande en Qatar, fueron las declaraciones de que nadie era responsable, que, si acaso, lo eran los propietarios.
Se dice que el lunes se anunciará una comisión de propietarios que estará a cargo de las selecciones nacionales, en la que estarán integrados, muy probablemente, Alejandro Irarragorri, por Santos y Atlas; Emilio Azcárraga o alguno de sus ejecutivos, por el América; Amaury Vergara, por las Chivas; Ernesto Tinajero, por el Necaxa, y Jorgealberto Hank, por los Xolos y el Querétaro.
Lamento que Jesús Martínez, del Pachuca y el León, haya declinado la convocatoria para integrarse a dicha comisión, pues parecía una inmejorable oportunidad para limar asperezas con Irarragorri y Azcárraga, y caminar con mayor concordia por el bien del balompié nacional, que está urgido de talentos para avanzar a mayor velocidad.
Nadie puede negar que tanto Martínez como Irarragorri son los dos mejores propietarios del futbol, y reunirlos de nueva cuenta en pro del deporte más popular del mundo y, por ende, de nuestro país, era una muy agradable posibilidad, ojalá que Jesús recapacite. Nada como dejar atrás los rencores, las reyertas y diferencias, se vive con mayor ligereza y alegría.
Ahora falta la nota gorda, la de la nominación de los próximos entrenadores nacionales, así como la del director de todo ese proyecto, tan dejado de la mano de Dios y con tanto potencial. Se menciona que Rodrigo Ares de Parga es el elegido para operar con eficacia dicho proyecto, es un tipo capaz, muy apasionado y conocedor del tema. Ojalá que todo cuadre, pues les aseguro que será para bien.
Ojalá…