Innovador
Cuando todos pensábamos que las rotaciones se habían terminado ante las supuestas presiones de un grupo de propietarios del futbol nacional, el singular Profesor Chiflado, Juan Carlos Osorio, afirmaba con su alineación, con siete cambios ante Costa Rica, que, les ...

Pablo Carrillo
La neurona
Cuando todos pensábamos que las rotaciones se habían terminado ante las supuestas presiones de un grupo de propietarios del futbol nacional, el singular Profesor Chiflado, Juan Carlos Osorio, afirmaba con su alineación, con siete cambios ante Costa Rica, que, les guste o no les guste, les cuadre o no les cuadre, seguirá con su filosofía. Parafraseando a aquel famoso amigo: “Si ya saben cómo soy, para qué me invitan”.
Seguramente que en las cavilaciones de Memo Cantú, a la postre el cerebro detrás de la estrategia que sigue la Femexfut, estaba la innovación futbolística de Osorio, quien, con sus rotaciones, estaba inventando el hilo negro y enseñándole al mundo que Rinus Michels es cosa menor con sus aportaciones históricas a la estrategia del balompié. Aquella aportación del holandés, con su futbol total, es de párvulos ante las revolucionarias estrategias de El Profe Chiflado.
Por otra parte, nadie podrá negar que el proceso hacia Rusia 2018 ha sido extraordinario; el problema es que los iluminados analistas, en su gran mayoría, no ponderan esto y parece que ya olvidaron las terribles turbulencias de los pasados procesos clasificatorios y, así nada más, lo critican porque no les gusta que sea colombiano o por sus formas diferentes.
Es más, ya desde ahora auguran un terrible fracaso en Rusia 2018 —quizá tengan razón—, pero, ya entrados en gastos, creo que lo conveniente es darle tiempo al tiempo y dejar que las cosas tomen su nivel, pues en el camino aún hay muchas interrogantes. También me cuestiono si el hecho de llegar o no al quinto partido marcaría diferencias ante el pasado, y me pregunto si los seleccionados llegarán en un nivel óptimo al primer partido en el compromiso mundialista. Insisto en que no vendamos que hay un plantel con posibilidades de llegar hasta donde nunca antes, pero con mucha suerte y una correcta alineación de los astros a nuestro favor, se podría soñar.
De las cosas más rescatables que ha tenido el proceso de El Profe Osorio, sin duda, está el desparpajo que tiene para incluir a jovencitos en el Tri, casos como el de Edson Álvarez (19 años) son dignos de mención, máxime en un futbol en el que se privilegia a los extranjeros veteranos. Es un hecho que la mayoría de los técnicos actuales no confían en los jugadores nacionales y menos si éstos son jovencitos.
Ojalá que tengamos suerte, factor imprescindible cuando se aspira a cosas grandes, sin embargo, para tenerla también se requiere mucho trabajo, inteligencia, unión, pero, sobre todo, congruencia.