Venus, eterna
Sin duda que las historias que escriben en el actual torneo de Wimbledon Venus Williams y Roger Federer son increíbles, en el evento que se desarrolla desde 1877 en el mismo lugar, obviamente con innumerables adecuaciones al paso del tiempo hasta hacerlo, en nuestros ...

Pablo Carrillo
La neurona
Sin duda que las historias que escriben en el actual torneo de Wimbledon Venus Williams y Roger Federer son increíbles, en el evento que se desarrolla desde 1877 en el mismo lugar, obviamente con innumerables adecuaciones al paso del tiempo hasta hacerlo, en nuestros días, el mejor recinto por sus condiciones, historia, linaje y tradición.
En aquel 1877 el All England Croquet and Lawn Tennis Club convocó exclusivamente a tenistas varones a jugar un torneo que, 140 años después, se convertiría en el más importante del planeta del deporte blanco y quizá en uno de los eventos más importantes del mundo deportivo en la actualidad.
Curiosamente, en esa primera edición solamente llegaron 22 tenistas, iniciando una historia de éxito e inolvidables momentos, hasta llegar a nuestros días, en los que dos veteranos, uno en cada rama, Williams y Federer, se han encargado de generar grandiosas historias que han provocado una mayor expectación de lo habitual en Wimbledon, en el que, dicho sea de paso, muchos esperan que los viejitos del torneo, con 37 y 35 años respectivamente, sumen un nuevo éxito en su larga lista, en especial en el caso del suizo.
Por lo que hace a la californiana Venus, ahora avecindada en Florida, ha sido siete veces ganadora de un Gran Slam, entre ellos cinco en Wimbledon y dos en el US Open, con 49 títulos en total, incluidos dos en el Abierto Mexicano de Tenis en 2009 y 2010, en los que se echó a la bolsa al público acapulqueño con su gran tenis, simpatía y sencillez. Ojalá que llegue a los 50 títulos, pues en los últimos años ha remado a contracorriente.
Primero, ha luchado con una enfermedad llamada Síndrome de Sjögren desde 2011, una enfermedad que evita el que se genere adecuadamente el lagrimeo indispensable para hidratar los ojos, así como la salivación, además de una serie de síntomas de malestar en articulaciones.
Apenas el mes pasado, Venus tuvo un fuerte accidente al cruzar una avenida con el semáforo en verde y fue embestida de costado por el auto de la familia Barson, conducido por la esposa de Jerome Barson, que falleció dos semanas después a consecuencia del fuerte impacto que sufrió en el percance. El video del accidente exculpó a la tenista, que ahora libra una batalla legal, pues los Barson exigen una millonaria suma por el lamentable fallecimiento de su familiar.
Ante todas estas adversidades, la mayor de las Williams se acerca a un triunfo épico en un Grand Slam, nueve años después de haber triunfado en su último grande, en el 2008, ante su hermana Serena, que por el momento se encuentra en el retiro, esperando el nacimiento de su primogénito.
Éxito…