Mediocre
Probablemente los directivos del balompié nacional que encabeza Decio de María, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, estén en desacuerdo conmigo, pues afirmo que nuestro nivel es mediocre en el ámbito internacional. Pasan los años y nuestro futbol sigue en ...

Pablo Carrillo
La neurona
Probablemente los directivos del balompié nacional que encabeza Decio de María, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, estén en desacuerdo conmigo, pues afirmo que nuestro nivel es mediocre en el ámbito internacional.
Pasan los años y nuestro futbol sigue en una mediana en los cotejos de carácter internacional que llegaron, por lo menos, en mi caso, a decepcionar. Se invierten sumas muy cuantiosas en las dichosas fuerzas básicas, y no se ve una mejoría en las distintas competencias en las que nuestro futbol tiene representación.
A temprana hora de ayer desperté, con la ayuda del tono de la alarma más potente, para sufrir, una vez más, con un partido del representativo nacional. No puedo negar que me gustó el equipo del Chima Ruiz, pues mostró talento, empaque y buen futbol. Lamentablemente, el resultado fue el de casi siempre, jugaron muy bien, pero no se concretó un triunfo.
Sin duda que se nota el talento de algunos de los jovencitos, sin embargo, me parece que también resultó evidente la falta de nivel en casi todos los que enfrentaron a Inglaterra, pues tristemente la participación con sus respectivos equipos en la Liga Bancomer-Mx fue raquítica.
Parece que el modelo de negocio que han planteado los propietarios del balompié nacional está hecho a propósito para meterse el pie ellos mismos. No cabe duda que otro gallo nos cantaría si estos chavos de la Sub 20 participaran, incluso como titulares con sus respectivos equipos. Créame que el talento es evidente que ahí está, sólo que a nuestros directivos del futbol les estorba o no creen en él.
Y lo peor del caso es que las reglas del 10-8, ahora la del 9-9, sencillamente son un lastre para el desarrollo de talentos, así como el propio desarrollo del nivel competitivo de nuestro balompié a nivel internacional. Es algo así como darse un balazo en el pie.
El siguiente argumento es que los jugadores mexicanos son muy caros y resulta más barato importarlos de Sudamérica, particularmente de Argentina, país que se ha distinguido por ser un gran exportador de jugadores a nuestro país.
Ante tal afirmación, yo cuestionaría si son un grupo de propietarios y representantes del futbol nacional los que habitualmente se reúnen y están en permanente contacto. ¿Por qué han generado tal inflación en el mercado interno? Lo peor del caso es que no se ponen de acuerdo para intentar revertir la exagerada escalada en los precios de los talentos nacidos en México.
Lo único que está claro es que el futbol mexicano está y estará estancado en el ámbito internacional, pues con la reglamentación actual no pasará nada mejor de lo que ya se ha avanzado, y lo peor es que están felices con su 9-9.
Allá ellos…