Sangre nueva
Mi más sincera felicitación para los directivos del balompié nacional que confían en el talento nacional en una época en la que los jugadores nacidos en nuestro país son minoría, y ya ni hablar de la falsa creencia que los entrenadores nacionales no dan ...

Pablo Carrillo
La neurona
Mi más sincera felicitación para los directivos del balompié nacional que confían en el talento nacional en una época en la que los jugadores nacidos en nuestro país son minoría, y ya ni hablar de la falsa creencia que los entrenadores nacionales no dan resultados.
Por lo pronto, la tarde y noche de ayer tuvimos una esperanzadora jornada en la cual los Gallos de Querétaro obtuvieron un importante triunfo jugando con cinco nacidos en nuestro país y, mucho más importante aún, debutando a un jovencito nacido en Toluca, de 21 años, que jugó casi todo el partido, Aldo Arellano, a quien deseamos una muy brillante trayectoria en la máxima categoría de nuestro futbol, mientras que sus rivales, los Pumas, terminaron el partido con siete nacidos aquí y fue cuando mejor jugaron.
Otra gran felicitación, pues dejar ir al Rey Midas, Víctor Manuel Vucetich, y darle la oportunidad de dirigir a Jaime Lozano, un hombre serio que llegó con grandes blasones como jugador y con una trayectoria atractiva como entrenador en las fuerzas básicas del equipo queretano, sin duda que fue una apuesta ambiciosa, pero hasta ahora muy productiva.
Los números de Lozano son hasta ahora impresionantes y por lo que hasta ahora ha mostrado parece que ha llegado a la dirección técnica del Querétaro para hacer una larga carrera, por lo pronto, ha conseguido diez de doce puntos probables en la liga, es decir, más del ochenta por ciento de productividad. Sin duda que el cambio ha sido muy acertado. Le doy otro dato: antes de la llegada de Lozano a dirigir al cuadro queretano, los Gallos no habían hecho un gol en cuatro partidos con Vucetich al frente, mientras que en los cuatro partidos que ha dirigido el Jimmy han anotado once goles. Cuestión de esquemas tácticos. Números fríos, pero muy reveladores.
Por lo que hace a los Pumas y a pesar de la mala racha en la que se encuentran, todo parece indicar que lo de Paco Palencia también es un éxito, insisto, a pesar de que sólo ha conseguido dos puntos de los últimos doce disputados. Es evidente que los de azul y oro hacen agua en la zaga y les urge un refuerzo que pueda solidificar el punto débil del equipo universitario.
Sin duda que merecen una felicitación estas directivas, así como la del Pachuca, que ha ingresado ya en dos ocasiones a un jovencito de 17 años en el presente torneo, Francisco Figueroa, quien nos hace alentar esperanzas que se les seguirán dando oportunidades a los jóvenes talentos, así como a los entrenadores nacionales que tienen con qué.
Ya basta de seguir importando bultos y entrenadores que no conocen el futbol mexicano ni mucho menos la idiosincrasia y formas de ser y entender el balompié.
¡Felicidades, señores!