En Chivas están al grito de SOS
El grito en Chivas este año será diferente, no tanto al de los últimos años, pero sí más fuerte. Es un grito de desesperación, de estrés, de angustia, de auxilio. Es un grito a los cuatro vientos que explica perfectamente la situación del Guadalajara. El regreso de ...
El grito en Chivas este año será diferente, no tanto al de los últimos años, pero sí más fuerte.
Es un grito de desesperación, de estrés, de angustia, de auxilio.
Es un grito a los cuatro vientos que explica perfectamente la situación del Guadalajara.
El regreso de José Manuel de la Torre a la dirección técnica de uno de los equipos más populares del país no fue en lo absoluto comparable con su primera etapa. Ni en tiempo ni en forma ni en fondo.
Esta etapa tuvo más pasajes de drama que de plenitud; un poco de ciencia ficción con las semifinales del torneo anterior, etapa a la que nadie nunca pensó que llegarían.
La actual estuvo carente de un futbol orgánico, y no hablamos de un sistema ambicioso que procurara más el arco rival, sino un equipo que tuviera la capacidad de jugar tres o cuatro partidos al mismo nivel.
Nada que ver con algo desastroso ni mucho menos, ya que, al menos, logró en cierto tiempo estabilizar al equipo.
Ahora, siendo justos, tampoco hay elementos para poner en la misma escena estas dos versiones del Guadalajara con Chepo de la Torre como director de una obra que tiene como principales protagonistas a los jugadores de uno de los equipos grandes del futbol mexicano.
La anterior etapa tenía un mejor elenco en el que había mejor ambiente y nivel entre ellos. En su descargo, habría que establecer que en lugar de darle un cuadro más competitivo para este semestre fue todo lo contrario y, a decir verdad, este plantel no está para asustar a nadie.
No es el de Chivas de los equipos más flojos, pero tampoco está para competir en las primeras posiciones.
Por dinero, o lo que sea, pero en esta ocasión no le falta razón a Jorge Vergara para plantear un cambio, más aun cuando parece ser no tiene un vestidor como el que se requiere en este tipo de situaciones
Ahora, de eso a pensar en un entrenador extranjero es diferente, al menos, incrementa los grados de dificultad en todos los sentidos.
Ahora sólo nos resta esperar, tal y como lo hemos hecho en los torneos anteriores, para ver si este equipo es capaz de, al menos, alejarse un poco del sótano, ese mismo que hoy tiene como inquilino a Cruz Azul, otro equipo de los llamados grandes de nuestro balompié, que a nada está de pedir el megáfono para solicitar ayuda.
