El tuca-mbiado

El tono de sus respuestas genera una sensación de desconocimiento. Es una versión light de Ricardo Ferretti. Sonríe, emite algunas risas, bromea sobre las redes sociales y contesta cada una de las preguntas, incluso termina la conferencia de prensa preguntando si eso era ...

El tono de sus respuestas genera una sensación de desconocimiento. Es una versión light de Ricardo Ferretti. Sonríe, emite algunas risas, bromea sobre las redes sociales y contesta cada una de las preguntas, incluso termina la conferencia de prensa preguntando si eso era todo. Este Tuca es diferente porque sabe que sólo va a estar en el puesto 360 minutos y no abre frentes de manera innecesaria. Y me parece lo más sano e inteligente, ya que parecería rudeza innecesaria hacerlo. Está relajado.

Tan lo está que dice no tener ninguna clase de sentimiento por enfrentar a uno de los mejores equipos del mundo, de hecho se desmarca un tanto de la responsabilidad diciendo en repetidas ocasiones que él sólo intenta darle continuidad a lo que ya se había hecho antes, ya que no había tenido tiempo de entrenar, que bien es cierto.

Habla de la coordinación del equipo; no lo califica ni lo engrandece, porque sabe que en ese balance saldría perdiendo.

Y sin siquiera preguntárselo, decide sacar nuevamente el asunto de las convocatorias, es decir, las exclusiones de Giovani y Guillermo Ochoa. Tal parecería que le sigue incomodando el tema o trata de justificarse de alguna manera.

Dice que la prensa es extremista y cortésmente afirma no ser un mal propiamente del mexicano. Señala que alabamos cuando el equipo gana y destruimos cuando pierde, cuando el entrenador, en general, es el primero en justificar los resultados por encima de todo, porque se trata de ganar, dicen. Y cuando uno cuestiona las formas, dicen que se trata del fin más que del camino que se recorre para llegar a él. Aunque las críticas generadas, incluso ganando la reciente Copa Oro, desechan su teoría.

Pide un análisis concienzudo cuando ellos son incapaces de, al menos, externarlos públicamente, y digo esto porque quiero pensar que al interior sí se dice lo que piensa, donde se señalan los errores así como las virtudes.

Para terminar, justifica el asunto de las redes sociales y lo que publican los jugadores, siendo que él es uno de los amantes de la disciplina en todos los terrenos. Insisto, no abre frentes de batalla con nadie, aunque, en eso, evadir, es ser cómplice, aunque sea parcialmente.

En fin, un Tuca que evita meterse en problemas sin importar el tópico. Un Tuca que no se parece al de Tigres.

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