De lo “bueno”, poco
Su llegada generó dudas y cuestionamientos. Su permanencia duplica la cuota. Hasta hoy, no hay balance numérico que lo respalde. No hay formas futbolísticas que hagan suponer que el equipo va en buen camino. No hay individualidades que destaquen. No hay refuerzos que ...
Su llegada generó dudas y cuestionamientos. Su permanencia duplica la cuota.
Hasta hoy, no hay balance numérico que lo respalde. No hay formas futbolísticas que hagan suponer que el equipo va en buen camino. No hay individualidades que destaquen. No hay refuerzos que luzcan, y mire que si un equipo abrió cartera para este torneo fue éste, que sigue cargando su propia cruz.
El fin de semana ante América era una buena oportunidad no de salvar el pellejo, sino de demostrar que en Cruz Azul había hambre, deseos, coraje, necesidad, algo de lo que ha carecido en mucho tiempo. Era una buena oportunidad para decirle a su gente que había ambición y ganas de comerse al rival, a uno en especial que lo tiene muy lastimado, un inmejorable marco para, literalmente, romperse la madre (así como lo demandan sus aficionados en las tribunas del Azul), y ganarse algo del respeto que han perdido ante su gente. Y para eso hace falta una cosa que resulta básica: una propuesta para ejecutarla.
No dudo de la entrega de sus jugadores, pero si son limitados desde el pizarrón, de nada sirve la cara de perro y el cuchillo entre los dientes.
Puede resultar hiriente decir que el equipo demostró miedo, por eso utilizamos la muestra de respeto que los celestes ocuparon ante América, que con orden y contundencia le fue suficiente para llevarse tres puntos de una casa que se ha vuelto muy amigable para el que la visita.
A Cruz Azul le faltó ambición táctica, y eso es, obviamente, responsabilidad de Sergio Bueno, quien no ha podido darle a su plantel, que es basto, una idea clara de jugar al futbol, y si la tiene, no convence, no inspira, no entusiasma, no produce en ningún sentido. No abona ni suma; es decir, no funciona. Así de claro, basta con ver sus juegos, basta con ver la tabla de posiciones y los balances numéricos del equipo.
Llegó con muy poco crédito, y parece que se ha agotado.
