El nuestro, un futbol de amor y odio
Nadie puede garantizar que Ricardo Ferretti será meramente interino, ya que en el futbol mexicano cualquier cosa puede suceder. Enamoradizos como a los 15 años, así como desesperados y gruñones, características de las huellas que va dejando la vida en muchos seres ...
Nadie puede garantizar que Ricardo Ferretti será meramente interino, ya que en el futbol mexicano cualquier cosa puede suceder. Enamoradizos como a los 15 años, así como desesperados y gruñones, características de las huellas que va dejando la vida en muchos seres humanos. La diferencia es que estos cambios de actitud se producen en un lapso de muy poco tiempo. Amamos y odiamos en un par de jornadas, en un par de partidos.
Nada sería novedoso, lo que sí resultó fue el regreso de Miguel Mejía Barón después de 22 años de ausencia. Sin embargo, cuatro partidos no serían suficientes para retirarle nuevamente el estado de paz en el que, dice, ha vivido alejado del futbol y sus numerosas críticas hacia quienes toman las decisiones. Pero su regreso abona y nutre, sólo falta esperar que, en realidad, su estadía sea tan corta como los 360 minutos anunciados ayer en conferencia de prensa.
Novedoso también es el espíritu goleador que trae esta campaña. 30 goles el fin de semana anterior, cifra nada despreciable, todo lo contrario, lástima que Chivas no sea de los equipos que aporte en este sentido, tampoco en del futbol espectáculo que, sabemos, no es ni será parte del ADN de Chepo, y menos en situaciones de plantel un tanto precarias. Todo lo contrario, en la otra esquina, la amarilla, la de Ignacio Ambríz, el mismo que fue noqueado por la opinión pública, siquiera antes de subir al ring, y cuatro episodios después ya le quieren entregar el cinturón, ahí es donde entraremos en este jueguito que tanto le gusta a nuestro futbol, ese del amor y el odio. Y hay razones para enamorarse con la cantidad de goles convertidos, las victorias consecutivas y un solo gol en contra. Claro, los rivales no han sido pesos pesados precisamente, pero tampoco desmerece el funcionamiento y muchos menos el balance numérico. En este sentido, celebramos nuevamente un León que se parece a la fiera bicampeona en el que influyen el nivel al que han vuelto muchas de sus figuras y el trabajo de su entrenador.
Pumas es sublíder, pero, francamente, no puedo creer por completo en su rehabilitación futbolística, para eso algunas semanas más de observación, para ver si en verdad están en los niveles que su gente desea.
Semana de convocados tricolores, clásico joven y una visita leonina al infierno, que se antoja.
